Ethereum (ETH), XRP y Solana (SOL) sufrieron retrocesos de entre el 6,53% y el 7,90% después de que los datos de inflación de Estados Unidos superaran las previsiones en varios de sus indicadores. Las altcoins recibieron un castigo mayor que Bitcoin (BTC), cuya caída desde la publicación del índice de precios de consumo (IPC) fue superior al 4%.
El movimiento refleja la sensibilidad de los activos digitales a las referencias macroeconómicas estadounidenses. Tras conocerse el IPC, Ethereum todavía cotizaba por encima de los 2.500 dólares, pero durante la madrugada llegó a marcar un mínimo de 2.318 dólares. El descenso, del 7,90%, llevó a la segunda mayor criptomoneda a su nivel más bajo desde el 20 de agosto.
Ethereum pierde el rango de agosto y septiembre
La caída de Ethereum también supuso una ruptura a la baja del rango lateral en el que se había movido durante buena parte de agosto y septiembre. Sin embargo, el análisis técnico ofrece una señal que podría moderar el deterioro, al menos según la lectura recogida en la fuente: una divergencia alcista oculta entre el precio y el índice de fuerza relativa (RSI).
Mientras la cotización se mantiene por encima de los niveles registrados a mediados de agosto, el RSI ha marcado un mínimo inferior. Esta diferencia se interpreta como una señal de que la presión vendedora sería menor que la fortaleza subyacente de la tendencia alcista general. No elimina el riesgo de nuevas bajadas, pero sí introduce un elemento de resistencia en el escenario de las altcoins.
XRP mantiene un soporte relevante y Solana se acerca al suyo
XRP registró un retroceso del 6,98% tras la publicación de los datos de inflación. La criptomoneda vinculada a Ripple cayó algo menos que Ethereum y, al ampliar la perspectiva del gráfico, mantiene por ahora el soporte situado en torno a 1,30 dólares. Ese nivel aparece como una referencia importante para determinar si el descenso se estabiliza o gana profundidad.
Solana fue la que menos cayó entre las tres principales altcoins analizadas, aunque la diferencia fue reducida. Su precio retrocedió un 6,53% y se aproximó a un soporte considerado sólido, desde el que comenzó la fuerte subida del mes pasado.
La capitalización total del mercado de criptomonedas tocó un mínimo durante la madrugada, alrededor de las 04:00, y después recuperó algo más del 1%. Esa recuperación parcial no ha cambiado, por sí sola, el tono defensivo que adoptó el mercado tras el dato de inflación.
Bitcoin sigue marcando la dirección del mercado
La evolución de Bitcoin será determinante para saber si el retroceso de las altcoins queda limitado o se convierte en una corrección más profunda. La mayor criptomoneda continúa por encima de una zona cuya superación había impulsado las subidas anteriores. Ese nivel, que durante un periodo prolongado actuó como resistencia, funciona ahora como soporte.
Según el escenario técnico planteado en la fuente, un cierre de Bitcoin por debajo de los 81.000 dólares podría abrir el camino hacia los 79.000 o incluso los 77.000 dólares. Una ruptura de ese soporte añadiría presión sobre Ethereum, XRP, Solana y el resto del mercado de altcoins.
La próxima referencia macroeconómica será el índice de precios de producción (IPP) de Estados Unidos, cuya publicación está prevista para las 14:30. El dato servirá para comprobar si el mercado encuentra cierto alivio tras el IPC o si la presión vendedora se extiende a la siguiente sesión.











