Más de un centenar de ETF vinculados al rendimiento de equipos de la National Hockey League (NHL) han sido solicitados en Estados Unidos, en una nueva aproximación entre los mercados financieros y las apuestas deportivas. Los productos no seguirían directamente la clasificación de la liga, sino futuros basados en índices específicos para cada franquicia.
La oleada de solicitudes fue señalada por Eric Balchunas en X. Volatility Shares habría sido la primera gestora en presentar propuestas sobre futuros de índices de la NHL negociados en CME. Después se sumaron Roundhill y LeagueShares, que también ha planteado versiones con un apalancamiento diario de dos veces.
Futuros en lugar de una apuesta directa al equipo
La estructura puede parecer, a primera vista, una forma de invertir en el equipo favorito. Sin embargo, el funcionamiento es más indirecto. Los inversores no comprarían el rendimiento de los Carolina Hurricanes o de cualquier otra franquicia, sino contratos de futuros cuyo precio reflejaría las expectativas del mercado sobre la evolución de un índice.
Esos futuros se basan en los FutureSports NHL Team Indexes. Cada equipo inicia la temporada con 7.500 puntos, una cifra que puede subir o bajar durante la competición. Un gol en superioridad numérica durante la temporada regular suma 10 puntos, mientras que un gol encajado con un jugador menos en los playoffs resta 22,5 puntos. Un partido sin goles en contra añade 50 puntos y una sanción descuenta 10.
El cálculo incorpora además ajustes mensuales relacionados con variables como los goles, los tiros bloqueados y las recuperaciones del disco. Treinta días después del final de la temporada, todos los equipos vuelven al nivel de 7.500 puntos. El mecanismo permite comparar su evolución, pero no equivale a la clasificación oficial de la NHL.
La diferencia no es menor. Según la fuente, tres de los 16 equipos que llegaron a los playoffs la temporada pasada terminaron por debajo de ese nivel base. Washington, en cambio, no accedió a la fase eliminatoria pese a cerrar por encima de los 7.500 puntos. Una mejor posición en el índice, por tanto, no implica necesariamente mayores probabilidades de ganar la Stanley Cup.
Un mercado de futuros todavía por construir
La rentabilidad de los ETF dependería también de lo que el mercado ya haya descontado. Si los operadores esperan una gran actuación de los Hurricanes y un futuro cotiza un 10% por encima del valor actual del índice, el equipo tendría que superar esas previsiones para que el contrato genere una ganancia. La apuesta financiera no consistiría simplemente en acertar quién gana, sino en anticipar si el rendimiento será mejor o peor de lo que refleja el precio.
El calendario todavía está en una fase preliminar. Los futuros de CME a los que apuntan las solicitudes aún no existen y, según la información disponible, no se introducirían hasta finales de septiembre. Los primeros ETF podrían comenzar a cotizar hacia finales de octubre. Las comisiones y otros términos de los fondos todavía no se han comunicado.
La principal incógnita es la liquidez. A diferencia de los futuros sobre petróleo o materias primas, que cuentan con participantes comerciales interesados en cubrir riesgos, en los contratos sobre equipos de la NHL apenas existe una demanda económica natural de cobertura. Volatility Shares reconoce en su documentación que podría haber pocas contrapartes comerciales o ninguna.
En ese escenario, la negociación podría concentrarse en inversores minoristas, operadores algorítmicos y un grupo reducido de participantes profesionales. La consecuencia sería un mercado con mayores diferencias entre los precios de compra y venta, más volatilidad y el riesgo de que las propias operaciones del ETF afecten a las cotizaciones.
Información no pública y apalancamiento
LeagueShares también advierte de que las reglas sobre información no pública en los futuros deportivos están poco desarrolladas. Jugadores, entrenadores, personal médico, árbitros, directivos o proveedores de datos podrían conocer acontecimientos capaces de mover el índice antes que el resto del mercado.
Las versiones con doble apalancamiento diario añaden otra complejidad: se reajustan cada jornada. En periodos de fuertes oscilaciones, ese mecanismo puede erosionar la rentabilidad acumulada aunque el índice termine en un nivel parecido al inicial. Además, la metodología queda bajo comités designados por FutureSports, cuyo presidente dispone de votos decisivos. Los productos aún deben concretar sus condiciones y superar una fase inicial en la que tanto la formación del mercado como la supervisión serán elementos centrales.











