Interpol ha detenido a 1.462 sospechosos durante la operación Serengeti III, un dispositivo internacional contra la ciberdelincuencia desarrollado en África que permitió recuperar más de 105 millones de dólares de origen delictivo. La investigación también sacó a la luz centros ilegales de minería de criptomonedas y varias tramas de fraude de inversión.
Más de 65.000 víctimas identificadas
La operación se llevó a cabo entre el 29 de junio y el 31 de agosto de 2026 con la participación de cuerpos policiales de veinte países africanos y de Estados Unidos. En ese periodo, las autoridades interrumpieron la actividad de 10.909 redes digitales maliciosas.
Los investigadores identificaron a 65.929 víctimas y vincularon los delitos analizados con pérdidas económicas superiores a 385 millones de dólares. Entre las prácticas perseguidas figuran las estafas por internet, la extorsión digital y los fraudes de inversión dirigidos a personas de distintos países.
Interpol sostiene que los delincuentes recurren cada vez más a herramientas digitales para operar desde un país y atacar a víctimas situadas en otros mercados. Esa dimensión internacional, según la organización, hace necesaria la colaboración entre fuerzas policiales y el intercambio de información durante las investigaciones.
Centros de minería ilegal y plataformas de inversión falsas
En Angola, la policía localizó dos centros ilegales de minería de criptomonedas y detuvo a nueve sospechosos. Durante la intervención se incautaron más de 2.000 equipos y se descubrieron seis instalaciones eléctricas ilegales cuyo valor conjunto superaba el millón de dólares.
La investigación también condujo a Nigeria, donde los agentes localizaron más de 2,4 millones de dólares que presuntamente procedían de un fraude de inversión internacional. De acuerdo con Interpol, una parte importante de esos fondos habría sido blanqueada mediante criptomonedas.
En Uganda fueron desmanteladas dos organizaciones dedicadas a este tipo de estafas. La policía detuvo a 365 sospechosos extranjeros que presuntamente habían engañado, entre otras personas, a jubilados asiáticos. Para captar a las víctimas, las redes utilizaban páginas web y plataformas de negociación falsas que presentaban inversiones inexistentes como oportunidades reales.
El papel de las criptomonedas en el blanqueo
Los resultados de Serengeti III reflejan el uso de los criptoactivos en distintas fases de la ciberdelincuencia, especialmente para mover y blanquear fondos obtenidos mediante robos o fraudes. Sin embargo, Interpol no considera que las criptomonedas sean el principal medio de pago utilizado por los delincuentes en África.
Un experto de la organización declaró a Decrypt que otros sistemas de pago mantienen un peso mayor en la actividad criminal. La precisión resulta relevante: la operación incluyó delitos relacionados con activos digitales, pero su alcance fue más amplio y abarcó redes de fraude y extorsión que no dependían necesariamente de las criptomonedas.
Las investigaciones permanecen abiertas. Interpol trabaja ahora en la identificación de nuevos sospechosos y en la recuperación de fondos adicionales vinculados a los casos investigados.








