Usuarios de NGRAVE afrontan un ataque de phishing cuyo impacto se ha cifrado en 2,65 millones de dólares. El análisis de Bitquery ha seguido parte de los fondos hasta compras de XMR1 en Hyperliquid, aunque la firma de análisis no ha podido confirmar que todas las carteras implicadas pertenecieran a usuarios de NGRAVE.
Bitquery rastrea el movimiento de los fondos
La investigación apunta a que los activos vinculados al incidente fueron utilizados para adquirir XMR1, un activo negociado en Hyperliquid. El seguimiento en cadena permite observar el recorrido de los fondos y relacionarlos con determinadas operaciones, pero no identifica por sí solo a los propietarios de cada cartera.
Ese matiz limita el alcance de las conclusiones. Bitquery ha advertido de que no puede verificar que todas las carteras analizadas estuvieran bajo el control de usuarios de NGRAVE. Por tanto, la trazabilidad de las transacciones no equivale a una confirmación completa sobre el origen de cada fondo ni sobre la identidad de los afectados.
La atribución sigue abierta
El caso combina dos elementos distintos: el ataque de phishing y el posterior movimiento de los activos a través de una plataforma de negociación. La información disponible vincula el incidente con usuarios de NGRAVE y sitúa parte de los fondos en compras de XMR1, pero no aporta una identificación exhaustiva de todas las víctimas o carteras involucradas.
La advertencia de Bitquery subraya una dificultad habitual en el análisis de operaciones con criptomonedas: las transacciones quedan registradas públicamente, mientras que la relación entre una dirección y su propietario no siempre puede demostrarse. En este caso, esa limitación impide atribuir de forma concluyente cada cartera al grupo de usuarios afectado.












