Robert Kiyosaki sostiene que el mayor desplome de la historia en los mercados de acciones y bonos ya ha comenzado. El autor de Padre rico, padre pobre afirma que las primeras señales aparecieron este año en Europa y Japón y que la caída se está extendiendo ahora al resto del mundo.
Su advertencia apunta especialmente a los ahorradores que dependen de la renta variable y de la renta fija para financiar su jubilación. Kiyosaki considera que los mayores de 40 años podrían quedar expuestos si los mercados continúan bajando, aunque no ofrece una fecha para el supuesto agravamiento de la situación ni aporta en su mensaje una explicación que permita confirmar que ese escenario esté en camino.
Una combinación de riesgos, según Kiyosaki
El escritor no atribuye el deterioro a una sola causa. En su análisis confluyen la fiebre en torno a la inteligencia artificial, la guerra con Irán, el elevado endeudamiento y la jubilación de la generación del baby boom. A su juicio, la coincidencia de estos factores puede aumentar la presión sobre los mercados financieros y sobre quienes mantienen una parte importante de sus ahorros en acciones y bonos.
Kiyosaki recupera así una previsión que ya planteó en La profecía de Padre Rico, publicada en 2002. En aquel libro advertía de un desplome de gran magnitud en los mercados de acciones y bonos. Más de dos décadas después, considera que aquella predicción empieza a materializarse.
“El mayor desplome de la historia ha comenzado”, escribió en su mensaje. La afirmación, sin embargo, describe su propia lectura del mercado y no un hecho acreditado por la información disponible en la fuente. La evolución de las bolsas y de los mercados de deuda no permite afirmar por sí sola que haya empezado el mayor desplome registrado hasta ahora.
El temor a una retirada masiva de depósitos
El escenario más extremo que plantea Kiyosaki todavía estaría por llegar. El escritor teme que muchos inversores particulares no sean conscientes de la gravedad de los problemas que señala y que, cuando cambien de opinión, se desencadene el pánico.
En ese supuesto, grandes grupos de ahorradores intentarían retirar su dinero de los bancos al mismo tiempo. Kiyosaki llega a mencionar la posibilidad de retiradas masivas de depósitos, pero no precisa cuándo podrían producirse ni explica por qué considera que ese movimiento está realmente próximo.
Por tanto, su advertencia mantiene el carácter de una predicción. Kiyosaki lleva años alertando sobre el endeudamiento, la creación de dinero y el riesgo de fuertes caídas en los mercados. La fuente tampoco recoge datos concretos que permitan medir la probabilidad o el alcance de los escenarios que plantea.
Bitcoin, oro y activos generadores de ingresos
El propio Kiyosaki afirma que lleva años preparándose para una crisis financiera severa. Según explica, su estrategia incluye empresas propias, inmuebles que generan ingresos e inversiones relacionadas con la producción de petróleo.
También asegura que continúa comprando oro, plata y Bitcoin, en lugar de mantener grandes cantidades de efectivo. Su razonamiento parte de la expectativa de que los gobiernos y los bancos centrales vuelvan a crear grandes cantidades de dinero si los problemas económicos se intensifican. En su opinión, esa respuesta podría reducir aún más el valor de las divisas tradicionales.
Por eso concede un papel central a activos cuya oferta, según su planteamiento, no puede ampliarse con facilidad, como el oro, la plata y Bitcoin. Kiyosaki compara además su estrategia con lo ocurrido durante la Gran Depresión y sostiene que quienes estaban preparados pudieron construir grandes patrimonios en aquel periodo. Esa comparación y sus previsiones forman parte de su interpretación personal, no de una confirmación de que un desplome de esa magnitud esté ya en marcha.










