La Commodity Futures Trading Commission (CFTC) ha actualizado su guía sobre activos digitales y tecnología blockchain para aclarar dos cuestiones relevantes para las entidades reguladas: pueden invertir fondos de clientes en determinados activos tokenizados y utilizar redes blockchain para mantener registros exigidos por la normativa.
La decisión no crea una nueva categoría financiera ni supone que cualquier token pueda recibir el mismo tratamiento que el activo que representa. La agencia está precisando cómo aplicar sus reglas actuales a infraestructuras y productos basados en blockchain, en un momento en el que la tokenización de activos financieros gana espacio en Estados Unidos.
La equivalencia jurídica condiciona los activos tokenizados
La CFTC señala que las firmas bajo su supervisión pueden invertir fondos de clientes en la versión tokenizada de un activo que ya esté considerado una inversión permitida. Para ello, deben cumplirse determinadas condiciones.
Entre las más importantes figura que el token proporcione al titular derechos legales y económicos iguales o funcionalmente equivalentes a los que tendría quien poseyera el activo en su formato tradicional. También debe garantizarse una custodia adecuada.
La precisión resulta relevante porque una representación digital que siga el precio de un activo no necesariamente confiere los mismos derechos sobre ese activo. Por tanto, la actualización no convierte de forma automática cualquier token en una inversión admisible para una entidad regulada. El análisis dependerá de sus características jurídicas y económicas y de la forma en que se mantenga.
La nueva aclaración amplía una línea de trabajo iniciada por la CFTC en diciembre de 2025, cuando su Staff Letter 25-39 abordó el uso de activos tokenizados como garantía en operaciones de futuros y swaps. Aquella guía trataba, entre otros aspectos, la liquidez, la calidad crediticia, la exigibilidad legal, la custodia, el control, la valoración y la gestión de riesgos.
Blockchain como registro regulatorio
El segundo cambio afecta a la infraestructura tecnológica. El personal de la CFTC indicó que no objetaría el uso de blockchain o de tecnología de registros distribuidos para crear y conservar registros en cadena destinados a cumplir obligaciones regulatorias.
En la práctica, esto permite que una red blockchain forme parte del sistema utilizado por una entidad para demostrar, conservar y recuperar la información que debe mantener conforme a las normas de la agencia. La cuestión deja de ser si una empresa puede utilizar esta tecnología y pasa a centrarse en si el sistema garantiza la integridad, disponibilidad y recuperación de los datos.
La guía distingue entre redes privadas y públicas. En determinadas condiciones, una entidad que utilice una red privada podría no necesitar conservar una copia adicional de los registros fuera de la blockchain. En las redes públicas y permissionless, en cambio, deberá contar con sistemas y controles que permitan conservar y producir la información requerida en cualquier circunstancia, incluso si se produce una interrupción o una emergencia.
La descentralización, por tanto, no elimina las responsabilidades de la empresa regulada. Que un dato sea visible en una red pública no garantiza por sí solo el cumplimiento de las obligaciones de conservación documental. La entidad debe poder acceder a la información, mantenerla y entregarla cuando sea necesario.
Más claridad mientras sigue pendiente una ley integral
La actualización llega mientras el Congreso estadounidense mantiene pendiente una legislación más amplia sobre la estructura del mercado de criptomonedas. El 15 de septiembre, el Senado no logró reunir los 60 votos necesarios para avanzar el CLARITY Act, que obtuvo un resultado de 50-49 y pretendía, entre otras cuestiones, definir competencias regulatorias entre la SEC y la CFTC.
Ese bloqueo deja margen para que los reguladores aclaren mediante sus competencias actuales cómo pueden integrarse los activos digitales en los mercados tradicionales. En marzo de 2026, la CFTC ya había publicado una primera ronda de preguntas frecuentes sobre criptoactivos y blockchain. La nueva actualización continúa ese proceso.
El presidente de la agencia, Michael S. Selig, afirmó que estaba satisfecho con la actualización de las preguntas frecuentes como parte de los esfuerzos para proporcionar mayor claridad regulatoria al sector.
La señal para las empresas es concreta, aunque limitada: la tokenización y los registros onchain pueden incorporarse a estructuras reguladas si respetan las obligaciones existentes. La tecnología puede cambiar la forma de representar un activo o conservar la información, pero no sustituye los requisitos de custodia, control, segregación, gestión de riesgos y cumplimiento normativo.










