Los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin al contado en Estados Unidos registraron salidas netas de 462,7 millones de dólares durante la última semana, poniendo fin a tres semanas consecutivas de fuerte demanda. El retroceso llega antes de la reunión de la Reserva Federal y añade presión sobre el nivel de 75.000 dólares, una zona que el mercado considera cada vez más relevante para la cotización de Bitcoin.
Las retiradas se produjeron en las cuatro sesiones
Los productos encadenaron flujos negativos en las cuatro jornadas de una semana más corta por festivo. Según los datos de SoSoValue, las salidas fueron de 46,7 millones de dólares el martes, primera sesión posterior al festivo del Día del Trabajo en Estados Unidos. El miércoles ascendieron a 120,2 millones y alcanzaron los 282,6 millones el jueves. El viernes se moderaron hasta 13,3 millones.
Se trata de la primera semana con saldo negativo desde mediados de agosto. Aun así, el volumen retirado queda lejos de la demanda acumulada inmediatamente antes. Los inversores habían canalizado aproximadamente 3.800 millones de dólares hacia estos productos durante las tres semanas anteriores, mientras Bitcoin superaba brevemente los 80.000 dólares.
Ese flujo constante de compras había proporcionado un respaldo relevante durante el avance de agosto. La interrupción de esa tendencia no demuestra por sí sola que los inversores estén abandonando la subida, pero sí reduce una de las fuentes de demanda marginal que habían contribuido a consolidar el rango reciente de Bitcoin.
La reunión de la Fed eleva la importancia de los 75.000 dólares
Ecoinometrics, una plataforma de análisis centrada en Bitcoin, considera que cuatro sesiones de salidas todavía son insuficientes para confirmar un cambio duradero en la demanda de los ETF. Sin embargo, advierte de que una racha más prolongada complicaría la capacidad de Bitcoin para mantenerse por encima de los 75.000 dólares.
La atención se centra ahora en la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto, prevista para los días 15 y 16 de septiembre. La inflación más elevada y el repunte de las rentabilidades de la deuda pública han reducido las expectativas de una decisión monetaria favorable. Los precios de consumo en Estados Unidos aumentaron un 0,4% en agosto y un 3,4% interanual, mientras la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años llegó a aproximarse al 5% antes de retroceder hasta alrededor del 4,93% el viernes.
Unos tipos de interés más altos elevan el atractivo relativo de la deuda pública y aumentan el coste de oportunidad de mantener Bitcoin, un activo que no genera rendimiento por sí mismo. Esto afecta especialmente a la denominada tesis de la depreciación monetaria, basada en parte en la demanda de activos escasos como protección frente a la inflación persistente, el aumento de la deuda pública y la pérdida de poder adquisitivo.
El mercado espera una señal en los próximos flujos
La evolución del precio durante la última semana reflejó esa tensión. Bitcoin descendió desde aproximadamente 77.000 hasta 76.000 dólares, rebotó cerca de los 79.800 y después cedió buena parte de la recuperación. El movimiento deja los 75.000 dólares como un umbral de soporte cada vez más importante: el precio superó con claridad esa zona en agosto, coincidiendo con la aceleración de las entradas en los ETF, y ahora podría tener que defenderla con una demanda institucional menos intensa.
Las salidas de la última semana solo borraron una parte de los 3.800 millones de dólares captados en las tres anteriores y también podrían reflejar una reducción temporal del riesgo antes de la decisión monetaria. La Reserva Federal comunicará su decisión el miércoles a las 14:00, hora del este de Estados Unidos, y su presidente, Kevin Warsh, ofrecerá una rueda de prensa treinta minutos después.
Los primeros datos de flujos posteriores a la reunión permitirán valorar mejor el alcance del giro. Una reanudación de las entradas apuntaría a un reposicionamiento previo a la Fed. En cambio, nuevas retiradas junto con unas rentabilidades de los bonos elevadas dejarían a Bitcoin intentando sostener su ruptura de agosto con bastante menos apoyo de los compradores que impulsaron ese movimiento.











