Irán y varios países del Golfo han aplazado la reunión que tenían prevista para abordar una ruta marítima temporal en el estrecho de Ormuz, una decisión que mantiene sin cambios inmediatos el tránsito de petróleo por una de las principales vías energéticas del mundo.
El encuentro debía celebrarse el lunes, pero Omán comunicó el domingo que quedaba pospuesto sin fijar una nueva fecha. El aplazamiento llega después de varios días de actividad diplomática y supone un revés para los esfuerzos destinados a reducir la tensión en la zona y recuperar parte del transporte de crudo interrumpido desde el estallido de la guerra.
Omán pide más tiempo para crear las condiciones de diálogo
El ministro de Exteriores omaní, Badr Albusaidi, explicó que la decisión se tomó “en aras del consenso”. El Ministerio de Exteriores de Omán añadió que todavía es necesario trabajar en las condiciones que permitan mantener conversaciones constructivas y alcanzar acuerdos capaces de mejorar la seguridad y la estabilidad regional.
Irán, por su parte, sostiene que el aplazamiento se produjo a petición de otros países de la región. Teherán pretendía presentar en la reunión un plan para habilitar temporalmente una ruta marítima a través de Ormuz. La propuesta había estado precedida por contactos diplomáticos, entre ellos una reunión poco habitual entre altos cargos iraníes y de Emiratos Árabes Unidos.
La participación de los países del Golfo ya generaba dudas antes de la convocatoria. Baréin había anunciado que no acudiría debido a los ataques recientes contra objetivos en el Golfo que, según sus autoridades, contaron con apoyo iraní. La situación en Yemen añade otra dificultad: han aumentado las tensiones entre fuerzas respaldadas por Arabia Saudí y los hutíes, que reciben apoyo de Irán.
Una eventual ruta temporal no supondría la reapertura total
Incluso si las partes retoman las conversaciones y alcanzan un acuerdo, el estrecho no quedaría necesariamente abierto sin restricciones. Irán ha señalado que quiere mantener la capacidad de decidir qué buques pueden atravesarlo. También sigue pendiente el debate sobre las posibles tasas que deberían pagar las embarcaciones que utilicen la ruta temporal.
Las negociaciones entre Irán y Omán sobre este último punto continúan, según fuentes conocedoras del proceso. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, había descrito previamente la reunión como un paso relevante para reconstruir la confianza entre los países de la región.
Para el mercado petrolero, el aplazamiento implica que, por ahora, no se esperan cambios sustanciales en los flujos de crudo. Chris Wright, secretario de Energía de Estados Unidos, calcula que por Ormuz circulan actualmente unos diez millones de barriles diarios de crudo y productos petrolíferos. Si se suman los oleoductos que permiten evitar el estrecho, estaría disponible más de dos tercios de los flujos anteriores.
Los ataques mantienen la presión sobre el petróleo
Wright considera que el mercado mundial está más ajustado de lo deseable, aunque todavía no afronta una escasez extrema. Al mismo tiempo, la seguridad marítima continúa deteriorándose. Estados Unidos e Irán atacaron a comienzos de este mes varios petroleros en el golfo Pérsico, y el pasado fin de semana se registraron nuevos incidentes.
La autoridad marítima británica UK Maritime Trade Operations informó de un incendio en un buque alcanzado por un proyectil el día anterior. Además, medios estatales iraníes comunicaron un ataque contra un barco comercial cerca de las islas de Qeshm y Hengam, con una persona fallecida, según esas informaciones.
Fuera del estrecho también han surgido problemas. Arabia Saudí cerró su oleoducto East-West Pipeline tras ataques con drones lanzados por milicianos desde Irak. La infraestructura permite exportar petróleo sin recurrir a Ormuz. La combinación de estos incidentes ha contribuido a mantener elevado el precio del crudo: el Brent ha superado en los últimos días los 105 dólares por barril. Un encarecimiento prolongado de la energía puede reavivar la inflación y aumentar la presión sobre los bancos centrales.











