MAXYZ, un grupo formado por antiguos colaboradores de Balancer, ha solicitado hasta 6 millones de BAL que actualmente no están en circulación para poner en marcha un protocolo sucesor. Si una parte de esos tokens llega antes de la instantánea de reembolso a direcciones elegibles, el mismo patrimonio de la DAO tendría que repartirse entre más BAL, lo que reduciría la cantidad correspondiente a cada tenedor.
La propuesta, publicada el 20 de septiembre y ampliada con una ronda de preguntas frecuentes el día 23, convive con el plan de cierre de Balancer. Ese plan permitiría a los propietarios de BAL destruir sus tokens y recibir una parte proporcional de los activos restantes de la DAO. Ninguna de las dos iniciativas ha transferido tokens, modificado el funcionamiento de los pools ni concedido derechos sobre el código de Balancer por sí sola.
Un reparto potencialmente más diluido
MAXYZ identifica como posible fuente de los 6 millones de BAL unos 3,5 millones depositados en la tesorería, 1,6 millones en una caja de financiación de Balancer Labs y otros 928.000 en una caja del equipo de Labs. Su propuesta plantea entregar la mitad de la asignación por adelantado y el resto —hasta alcanzar el límite solicitado— después de que los titulares de tetuBAL hayan sido atendidos, ya que sus derechos podrían recurrir a parte del mismo suministro no circulante.
El plan de cierre fija el suministro que podrá acogerse al reembolso en la instantánea de apertura, prevista para finales de mayo de 2027. Los BAL que salgan de una dirección excluida después de esa fecha no pasarían a ser elegibles. La cuestión aún abierta es cuántos tokens de la asignación de MAXYZ entrarían en manos con derecho a reclamar antes de esa fecha.
Una medición no auditada realizada el 18 de septiembre situó en 9.959.416 dólares los activos no denominados en BAL disponibles para distribuir, frente a 63.068.821 BAL reembolsables. Con los precios utilizados entonces, el cálculo ilustrativo era de 0,1579 dólares por token elegible. Si se añadieran 3 millones de BAL al denominador y el resto de variables permaneciera sin cambios, la cifra bajaría a unos 0,1507 dólares. Con 6 millones adicionales, descendería a aproximadamente 0,1442 dólares, cerca de un 8,7% menos que el cálculo inicial.
Son escenarios, no un precio garantizado. El importe finalmente entregado por MAXYZ todavía no está definido, los activos y la cantidad elegible se volverían a medir en la instantánea auditada y los votantes deberán decidir también si los titulares de tetuBAL reciben el 50% o el 100% de los BAL asociados a su bloqueo permanente.
La compensación de MAXYZ depende del futuro
A cambio de la asignación, MAXYZ propone que la tesorería de Balancer reciba el 10% del suministro totalmente diluido del futuro protocolo, o un valor equivalente, si se produce un evento de generación de tokens, de liquidez o de salida. Se trata de un derecho condicionado. No existe hoy un pago realizado que pueda incorporarse al cálculo del reembolso.
Además, MAXYZ sostiene que la tesorería del nuevo protocolo no podría reclamar frente a la tesorería de Balancer. Esa limitación no necesariamente se aplicaría a los tokens vendidos o transferidos posteriormente a otros tenedores. Por tanto, el posible beneficio futuro tendría que compararse con una participación menor en los activos actuales de la DAO.
El grupo también quiere mantener activos los pools y las cajas fuertes hasta el final del segundo trimestre de 2027, salvo que sea necesaria una intervención de emergencia. El plan de cierre de Balancer contempla, en cambio, que los pools pausables pasen a funcionar solo para retiradas el 30 de octubre, aunque los socios podrían solicitar una extensión para determinados pools de la versión 3 hasta el 30 de noviembre.
Más decisiones pendientes para la DAO
Dos participantes han expresado apoyo limitado a la idea: un miembro del comité de incentivos de Rocket Pool consideró posible trasladar parte de la liquidez si existieran garantías de seguridad y una ruta de migración, mientras que la cuenta de Royco señaló que su producto Royco Day utiliza E-CLPs de Balancer v3 para liquidez secundaria. Ninguna de esas intervenciones fija una cantidad ni implica un compromiso de migración.
MAXYZ calcula en unos 5.000 dólares mensuales el coste de mantener la infraestructura. La propuesta apunta a que los ingresos continuados o una reserva de cierre de 220.000 dólares podrían cubrirlo, aunque ese gasto no forma parte todavía de un plan operativo aprobado y reduciría lo disponible para los tenedores si los ingresos no fueran suficientes.
La concesión de los BAL, la ampliación del calendario de los pools y cualquier licencia sobre la tecnología requieren decisiones separadas. La propuesta de MAXYZ pide una licencia perpetua y no exclusiva sobre la propiedad intelectual controlada por entidades de Balancer, con la posibilidad de convertirla en una cesión exclusiva si alguna de esas entidades se disuelve. El texto se refiere al código y no necesariamente a las marcas. La titularidad jurídica de cada derecho tampoco está resuelta.
El plan de cierre prevé una votación sobre sus condiciones entre el 25 y el 29 de septiembre. Hasta que se aprueben las decisiones correspondientes y llegue la instantánea de reembolso, la posición cuantificable de los antiguos tenedores sigue siendo una participación en una tesorería cambiante. La posible compensación del futuro protocolo continúa siendo, por ahora, una promesa condicionada.












