La probabilidad de que el Senado de Estados Unidos apruebe este año la CLARITY Act se ha reducido al 18% en Polymarket, según las posiciones de sus operadores. La estimación había alcanzado el 35% un día antes, tras la presentación de una versión revisada del proyecto por parte de los republicanos.
El retroceso se produce antes de una votación procedimental clave en la Cámara alta, prevista para esta noche a las 20:15, hora peninsular española. Para que la iniciativa pueda continuar su recorrido legislativo serán necesarios al menos 60 votos. Superar ese trámite no supondría, en cualquier caso, la aprobación definitiva de la ley: todavía quedarían varios pasos antes de su eventual entrada en vigor.
Las diferencias entre demócratas y republicanos siguen abiertas
La propuesta CLARITY pretende delimitar con mayor precisión las competencias sobre los criptoactivos entre la Securities and Exchange Commission (SEC), el regulador estadounidense de los mercados de valores, y la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), responsable de los mercados de materias primas.
El repunte temporal de las probabilidades en Polymarket estuvo relacionado con una modificación republicana que incluía normas más estrictas sobre conflictos de interés. Los operadores interpretaron ese cambio como una señal de que las negociaciones podían acercar a ambos partidos a un acuerdo.
Sin embargo, varios senadores demócratas consideran insuficientes las nuevas disposiciones. Mark Warner cree que las reglas revisadas no llegan lo bastante lejos, mientras que Raphael Warnock mantiene que el Senado no debería continuar con la tramitación si el texto no ofrece una protección adecuada frente a posibles casos de corrupción que, según sostiene, ya se estarían produciendo.
Ruben Gallego también ha expresado sus reservas y considera que la última propuesta republicana sigue siendo deficiente. Los demócratas han remitido una contrapropuesta a los negociadores republicanos con el objetivo de alcanzar un acuerdo. No obstante, la oposición dentro del partido no es unánime: Kirsten Gillibrand habría pedido internamente a sus compañeros que respaldaran el martes el avance procedimental de la ley.
En el bando republicano, la disposición a introducir nuevos cambios parece limitada. Cynthia Lummis sostiene que el presidente Donald Trump ya ha aceptado dos modificaciones importantes en materia de conflictos de interés y que, por tanto, los republicanos han llegado al límite de las concesiones que están dispuestos a hacer.
Presión de bancos, fiscales y representantes tribales
El proyecto afronta además la oposición de varios grupos externos al debate partidista. Una coalición de fiscales generales de Estados Unidos se ha pronunciado contra el texto actual. La Indian Gaming Association, por su parte, está pidiendo a las tribus asociadas que insten a los senadores a votar en contra de la ley.
La organización considera que las normas sobre finanzas descentralizadas no protegen suficientemente frente a los efectos de los mercados de predicción basados en criptomonedas. A estas críticas se suman las de ocho asociaciones bancarias estadounidenses, que reclaman cambios para impedir que las empresas cripto ofrezcan recompensas sobre stablecoins similares, en la práctica, a los intereses de una cuenta bancaria.
La banca teme que ese mecanismo pueda desviar fondos desde las cuentas tradicionales hacia las stablecoins. El sector de los activos digitales defiende la aprobación de la norma. Summer Mersinger, directora de la Blockchain Association, afirma que la industria ya ha aceptado concesiones relevantes para reunir apoyos de ambos partidos y sostiene que Estados Unidos necesita reglas claras para proteger a los consumidores y evitar la salida de empresas y desarrolladores cripto.
La evolución de Polymarket refleja la incertidumbre previa a la votación. Tras subir al 35% el domingo, la probabilidad de aprobación durante este año ha vuelto a caer hasta el 18%. Esa cifra representa la expectativa de los operadores del mercado de predicción, no el resultado de la votación ni una garantía sobre el futuro legislativo del proyecto.










