Vladímir Putin prepara una posible conversación telefónica con el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, y el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, para abordar un eventual acuerdo de paz en Ucrania, según Bloomberg, que cita a personas familiarizadas con los planes. Las llamadas podrían producirse hoy, aunque por ahora no existe confirmación oficial.
Las fuentes consultadas por la agencia han pedido mantener el anonimato porque los contactos todavía son confidenciales. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, no ha respondido a las preguntas sobre la posibilidad de esas conversaciones. Tampoco han confirmado los planes el Gobierno noruego ni la oficina del presidente finlandés.
Un posible contacto directo con dos aliados de Ucrania
Si finalmente se celebran, las llamadas supondrían un paso relevante en el plano diplomático. Serían el primer contacto directo de Putin con líderes europeos que respaldan a Ucrania desde la conversación telefónica que mantuvo con el presidente francés, Emmanuel Macron, en julio de 2025.
Finlandia y Noruega tienen además una importancia específica en el debate sobre la seguridad europea. Ambos países comparten frontera con Rusia y consideran que esa posición les da motivos para participar en las conversaciones sobre el futuro del continente. Los dos gobiernos han defendido en repetidas ocasiones que Europa debe tener una intervención directa en cualquier eventual acuerdo de paz.
Los países europeos que apoyan a Kiev temen que Washington y Moscú adopten decisiones sobre su seguridad sin concederles suficiente peso en la negociación. El posible acercamiento de Putin a Helsinki y Oslo apunta a un intento de ampliar los contactos diplomáticos, aunque todavía no está claro qué papel concreto podrían desempeñar ambos países.
El papel de Washington y las conversaciones de Oslo
Los posibles contactos llegan después de la visita a San Petersburgo de Steve Witkoff, enviado especial del presidente estadounidense Donald Trump. Antes de viajar a Rusia, Witkoff se reunió en Oslo con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, además de Stubb y Støre. En ese encuentro se analizaron nuevas propuestas para tratar de desbloquear las negociaciones de paz.
La participación europea también fue abordada tras la visita. Peskov declaró que Moscú considera ahora a Finlandia y Noruega nuevos participantes en los esfuerzos diplomáticos, aunque puso en duda que ambos países puedan realizar una aportación realmente útil. Esa valoración refleja que el reconocimiento de su presencia en el proceso no implica necesariamente que Rusia comparta sus posiciones.
Presión creciente sobre Ucrania
El movimiento diplomático se produce mientras Ucrania afronta un escenario cada vez más complicado. Sus relaciones con Washington se han deteriorado y la guerra ha entrado en su quinto año. Las tensiones aumentaron este mes después de que Trump cerrara con Putin un acuerdo sobre el diésel. También han causado preocupación los retrasos en las conexiones de Starlink, una red de satélites considerada crucial para las comunicaciones ucranianas y para su defensa frente a los ataques rusos.
Kiev necesita además más recursos financieros para sostener el esfuerzo bélico y no dispone de suficientes sistemas de defensa antiaérea para interceptar todos los ataques rusos con misiles y drones. La situación preocupa especialmente ante la llegada del invierno y la previsión ucraniana de nuevas ofensivas a gran escala contra sus infraestructuras.
Por ese motivo, las conversaciones celebradas en Oslo no se limitaron a las propuestas de paz. También incluyeron las garantías de seguridad, las cuestiones territoriales y la reconstrucción económica de Ucrania, asuntos que seguirán condicionando cualquier eventual negociación.











