Un grupo de investigadores que trabaja en la recuperación de fondos ha vinculado una transacción de 52,37 BTC con las monedas sustraídas en el caso de Coldcard. La operación, registrada el 21 de septiembre en el bloque 967.948 de Bitcoin, permite ahora a los usuarios consultar en un portal público si sus direcciones podrían estar relacionadas con los activos recuperados.
Alex Thorn, investigador de Galaxy, identificó la transacción y señaló que incluía una referencia asociada a las reclamaciones de Crypto Recovery Trust. El analista instó a los propietarios de Coldcard a introducir sus direcciones públicas de Bitcoin en la web del trust para comprobar si existe una coincidencia.
El resultado positivo no implica una devolución automática. Solo abre el proceso de reclamación, que después debe superar una verificación de titularidad y otros controles. Para realizar la consulta basta con una dirección pública: el portal no debe recibir la semilla, la clave privada, el PIN ni los códigos de recuperación.
Una recuperación vinculada a los fondos del caso Coldcard
Según el seguimiento realizado por Thorn, los 52,37 BTC representan el 2,8% de los fondos afectados por el fallo que Galaxy ha podido rastrear. El investigador también detectó la entrada de otros 3,0134 BTC en la dirección de destino desde direcciones que Galaxy no había seguido previamente.
Thorn considera que esas monedas podrían corresponder a recuperaciones adicionales realizadas por investigadores independientes, aunque su procedencia relacionada con Coldcard todavía no está confirmada. Por tanto, la cifra vinculada públicamente al proceso de recuperación no debe confundirse con una liquidación definitiva de todas las reclamaciones.
La firma de recuperación de activos digitales DART ya había comunicado el 17 de agosto que ella y varios investigadores independientes habían asegurado algo más de 50 BTC, según sus registros internos. Esos bitcoins fueron depositados en Crypto Recovery Trust. La transacción del 21 de septiembre aporta ahora un rastro público en la cadena de bloques para una recuperación que DART había descrito semanas antes.
La coincidencia de una dirección no resuelve la reclamación
DART explica que el proceso del trust revisa los registros de recuperación, la cadena de custodia y las pruebas de propiedad. Entre la documentación que puede solicitarse figuran datos sobre el origen de los fondos y registros de plataformas de intercambio. También pueden afectar al resultado la existencia de sanciones, reclamaciones enfrentadas u otras restricciones.
La diferencia entre las dos fases es relevante. La consulta inicial únicamente comprueba si una dirección pública aparece relacionada con los fondos recuperados. La acreditación de que una persona controlaba esa dirección y sufrió la pérdida exige un procedimiento separado. Hasta que ese proceso concluya, la propiedad de los bitcoins y los posibles pagos a las víctimas siguen sin resolverse.
El origen del caso está en un fallo de entropía de Coldcard que hizo más sencillo reconstruir determinadas semillas antiguas. DART advierte de que una semilla creada con un firmware afectado continúa expuesta aunque el dispositivo se actualice posteriormente. Los usuarios con fondos potencialmente comprometidos deben seguir las instrucciones de migración del fabricante.
La firma también ha advertido contra el envío de semillas, claves privadas, PIN o códigos de recuperación a través de formularios web. La consulta pública de una dirección puede servir para localizar una posible coincidencia, pero no sustituye las medidas de seguridad necesarias para demostrar la titularidad sin poner en riesgo el acceso a la cartera.










