Rusia permitirá a los inversores minoristas comprar Bitcoin (BTC), Ethereum (ETH) y Tether (USDT) a través de intermediarios y plataformas de intercambio autorizados, aunque con un límite anual de 300.000 rublos, unos 3.700 dólares. La nueva normativa del banco central ruso entrará en vigor el 17 de noviembre.
La medida amplía el acceso de los particulares al mercado de criptomonedas, hasta ahora limitado, pero lo hace dentro de un marco regulado y con varias condiciones. El tope se aplicará por intermediario, no como un límite único para todas las operaciones que realice un inversor en el conjunto del mercado.
Acceso limitado a tres criptomonedas
Los inversores que no tengan la consideración de cualificados podrán operar con BTC, ETH y USDT mediante proveedores autorizados. El banco central ha seleccionado estos activos por su elevada capitalización, su volumen de negociación y su trayectoria en el mercado.
La elección responde también a un objetivo de protección para los inversores con menos experiencia. El supervisor pretende evitar que accedan directamente a criptomonedas de menor tamaño y, según la normativa, potencialmente más arriesgadas.
Antes de efectuar su primera operación, todos los inversores deberán superar una prueba obligatoria de conocimientos y recibir información sobre los riesgos asociados a las criptomonedas. El acceso al mercado quedará así condicionado tanto por el límite de compra como por la evaluación previa del cliente.
Los inversores cualificados, definidos por su mayor patrimonio y experiencia, contarán con un margen más amplio. Podrán adquirir otras criptomonedas y no estarán sometidos a un límite de compra similar al establecido para los inversores minoristas no cualificados.
La Bolsa de Moscú prevé comenzar en diciembre
La regulación comenzará a aplicarse el 17 de noviembre. Después, las plataformas de negociación reguladas podrán ofrecer oficialmente las tres criptomonedas contempladas en la normativa.
La Bolsa de Moscú, el principal mercado de valores ruso, prevé iniciar la negociación de Bitcoin, Ethereum y USDT el 1 de diciembre. El lanzamiento será gradual: la entidad comenzará con operaciones de prueba y añadirá progresivamente a más participantes del mercado.
La entrada de estos activos en una bolsa nacional permitirá a los inversores rusos acceder a ellos a través de una infraestructura que también canaliza la negociación de acciones y otros productos financieros tradicionales. La apertura, no obstante, se producirá bajo un despliegue inicial limitado.
Más supervisión y restricciones para la autocustodia
La nueva normativa no supone una liberalización plena de las operaciones con criptomonedas. Las autoridades rusas quieren que la actividad se concentre en entidades supervisadas y han previsto un endurecimiento de las restricciones para las operaciones realizadas mediante intermediarios no autorizados a partir del 1 de julio de 2027.
Los inversores tampoco podrán transferir libremente sus criptomonedas desde cuentas reguladas a monederos personales. Esta limitación reduce la autonomía de los usuarios sobre los activos adquiridos dentro del sistema regulado.
Además, seguirá prohibido utilizar Bitcoin y otras criptomonedas como medio de pago de bienes y servicios en Rusia. El marco establece, por tanto, una separación clara entre la compra de activos digitales con fines de inversión y su uso como instrumento de pago: los particulares tendrán una vía regulada para adquirir determinadas criptomonedas, pero su operativa continuará sometida a controles específicos.










