Sony Music Publishing, Warner Chappell Music y varias editoriales musicales han demandado a Anthropic ante un tribunal federal de California por una presunta infracción masiva de derechos de autor. Las compañías sostienen que la empresa utilizó sin autorización miles de obras protegidas para entrenar Claude, su modelo de inteligencia artificial, y que el chatbot puede reproducir letras de canciones completas o casi completas.
Una acusación de recopilación a gran escala
La demanda acusa a Anthropic de haber reunido copias ilegales de material protegido mediante descargas a través de torrents y la extracción de contenidos publicados en páginas web. Según las editoriales, no se trató de casos aislados, sino de una campaña sistemática destinada a obtener material con el que desarrollar Claude.
La documentación no precisa cuántas letras de canciones se habrían incorporado exactamente a los datos utilizados por Anthropic. Sí menciona varias obras conocidas, entre ellas All I Want for Christmas is You, de Mariah Carey; Paper Rings, de Taylor Swift; y Eye of the Tiger, de Survivor.
Las acusaciones tampoco se limitan a las letras musicales. Las compañías afirman que Anthropic habría conseguido millones de copias ilegales de libros, incluidos ejemplares que contienen letras y partituras. Con la demanda, Sony, Warner y las demás partes reclaman que la empresa ponga fin a las presuntas infracciones y que abone una indemnización por los daños y perjuicios ocasionados.
El conflicto por las respuestas de Claude
Uno de los elementos centrales del caso es el comportamiento del chatbot ante determinadas instrucciones. Según las editoriales, Claude puede generar letras completas o prácticamente completas de canciones protegidas por derechos de autor.
Los demandantes sostienen que esta capacidad perjudica a artistas, letristas y otros titulares de derechos. Las plataformas que publican letras oficiales suelen operar mediante licencias, mientras que los usuarios de Claude podrían obtener textos similares sin que los propietarios reciban una compensación, según la acusación.
“Escribir canciones no es una tarea sencilla: requiere talento, creatividad, emoción, herramientas y mucho más para crear letras memorables y populares”, afirman las compañías musicales en la demanda. Su argumento vincula el uso de las obras durante el entrenamiento con la posibilidad de que el sistema reproduzca posteriormente contenidos protegidos.
Anthropic rechaza las acusaciones. Un portavoz de la compañía afirmó que no está de acuerdo con las reclamaciones de las editoriales y que tiene intención de defenderse con firmeza ante los tribunales.
Anthropic ya afrontó otro litigio por sus datos
La nueva acción judicial se suma a un litigio anterior contra Anthropic promovido por un grupo de escritores. En ese caso, la empresa alcanzó un acuerdo valorado en 1.500 millones de dólares.
El juez que analizó aquel procedimiento consideró que entrenar sistemas de inteligencia artificial con obras protegidas podía ser lícito en sí mismo. Sin embargo, concluyó que la forma en que Anthropic había obtenido determinadas obras, mediante piratería, no era legal.
Otras compañías del sector también afrontan reclamaciones relacionadas con el uso de material protegido. En Europa, OpenAI perdió a finales del año pasado un caso frente a la entidad alemana de gestión de derechos GEMA. Un tribunal alemán dictaminó que se habían vulnerado derechos de autor porque ChatGPT podía reproducir letras de canciones protegidas.
El caso contra Anthropic vuelve a poner el foco en una cuestión que afecta al desarrollo de la inteligencia artificial: no solo qué obras pueden utilizar las empresas para entrenar sus modelos, sino también de qué forma las han obtenido y qué contenidos son capaces de devolver después a los usuarios.











