Una propuesta de actualización del XRP Ledger (XRPL) permitiría a bancos, empresas fintech y otras plataformas asumir las reservas y las comisiones que hoy deben cubrir los usuarios para operar en la red. El cliente mantendría el control de su cuenta y de sus claves privadas, pero no tendría que comprar ni custodiar XRP para utilizar activos tokenizados, servicios de pagos u otras aplicaciones.
La iniciativa, conocida como enmienda Sponsor y basada en la propuesta XLS-68 sobre patrocinio de comisiones y reservas, trasladaría a las empresas la tenencia de XRP necesaria para sostener las cuentas de sus clientes. En la práctica, una entidad financiera podría ocultar buena parte de la mecánica del token al usuario final y gestionar esos requisitos desde su propio balance.
El patrocinador asumiría las reservas y las comisiones
El diseño permitiría que un banco, un emisor o una plataforma pagase en nombre de otro usuario las reservas de cuenta y las comisiones de transacción del XRPL. La cuenta seguiría bajo el control del cliente, que conservaría sus claves privadas, pero la empresa patrocinadora asumiría la obligación económica asociada.
El cambio no elimina el coste en XRP. Las reservas continuarían cubriéndose con el token y las comisiones seguirían pagándose en XRP, que se destruye cuando las operaciones se liquidan. La diferencia estaría en quién mantiene esos activos y soporta el compromiso de capital.
Con los parámetros actuales del XRPL, cada cuenta exige una reserva base de 1 XRP y cada unidad estándar de reserva para objetos, como determinadas relaciones con tokens, requiere 0,2 XRP. Los validadores pueden modificar esos parámetros. Bajo el modelo de patrocinio, el XRP destinado a la reserva de una cuenta permanecería en la cuenta del patrocinador, mientras el registro del libro mayor identificaría a la parte responsable.
Por ejemplo, una empresa que patrocinase 1.000 cuentas de clientes sin actividad adicional asumiría aproximadamente 1.000 XRP en reservas base, además de las correspondientes a sus propias cuentas. Si los usuarios financiasen directamente sus cuentas, esa misma exigencia se repartiría entre ellos. En una plataforma con un millón de clientes, la obligación teórica rondaría un millón de XRP con los requisitos actuales, antes de sumar las líneas de confianza, otros objetos relacionados con tokens, las relaciones de patrocinio y las comisiones.
El alcance real dependería del diseño de cada servicio. Las entradas de registro Optional Sponsorship permitirían establecer relaciones de patrocinio pref financiadas, sin tener que firmar individualmente cada transacción subvencionada, aunque también consumirían capacidad de reserva.
Más facilidad para el usuario, más compromisos para el banco
La propuesta podría facilitar productos en los que las entidades prefieren que el cliente vea únicamente el activo o servicio que utiliza, como depósitos tokenizados, bonos o instrumentos del mercado monetario. Ctrl Alt, que ha trabajado en la iniciativa junto con Ripple y desarrolladores del XRPL, ha presentado este modelo como una forma de que las instituciones gestionen internamente los requisitos de XRP mientras sus clientes interactúan con activos tokenizados sin adquirir el token.
El patrocinio también introduciría una carga de gestión. El XRP reservado puede permanecer comprometido mientras la cuenta o el objeto patrocinado siga existiendo. Por eso, una empresa no podría asumir necesariamente que esos fondos quedarían disponibles de inmediato cuando un cliente dejase de utilizar el servicio. Las entidades tendrían que calcular el efecto de la rotación de clientes, el consumo medio de comisiones, las reservas exigidas y el XRP inmovilizado en cuentas inactivas pero abiertas.
La propuesta SponsorshipTransfer contempla que un patrocinio pueda finalizar o transferirse. Sin embargo, si el cliente quisiera hacerse cargo de su propia reserva, tendría que disponer de suficiente XRP. Un usuario que nunca hubiese comprado el token podría no estar en condiciones de asumirla. El patrocinador podría transferirle los fondos necesarios, con un coste adicional, o bien otro patrocinador podría aceptar la obligación. En determinados casos, también sería posible eliminar la cuenta y liberar la reserva.
La activación todavía no está decidida
La enmienda aún está lejos de activarse. Según los datos de XRPScan citados en la fuente, solo seis validadores la apoyaban, frente a los 29 necesarios, y no había una fecha de activación programada.
Incluso si obtiene la aprobación, la adopción no determinaría por sí sola cuánta demanda nueva de XRP generaría. Una entidad podría utilizar tokens que ya tenga en balance para patrocinar cuentas, sin realizar compras adicionales. La magnitud del efecto dependería de cuántas cuentas se patrocinasen, de los saldos mantenidos por las instituciones, del volumen de transacciones y de las reservas vinculadas a los activos tokenizados.
El resultado sería una posible concentración de las obligaciones de XRP en bancos, empresas de pagos y plataformas, en lugar de una expansión equivalente del número de usuarios minoristas que poseen el token. Para las instituciones, la decisión consistiría en valorar si simplificar la experiencia del cliente compensa asumir directamente el coste y la gestión de XRP.












