Cardano somete a votación una propuesta para reducir de 170 a 75 ADA el coste fijo mínimo que pueden declarar los operadores de los pools de staking. La rebaja, cercana al 55%, permitiría a los operadores competir con tarifas más bajas, aunque también reduciría una fuente de ingresos especialmente relevante para los pools pequeños.
La iniciativa se presentó el 11 de septiembre y aborda únicamente el parámetro minPoolCost, sin incluir el aumento de los límites de memoria de Plutus que formaba parte de una votación anterior. Ese cambio de alcance elimina la necesidad de un voto específico de los operadores de pools (SPO), uno de los elementos que bloqueó el intento anterior.
Una votación distinta a la propuesta anterior
Según la clasificación de parámetros de Cardano, la modificación del coste mínimo es un parámetro económico que requiere la aprobación de los representantes delegados (DRep) y del Comité Constitucional. Al tratarse de una propuesta independiente, no necesita un proceso de votación de los operadores de pools.
La propuesta anterior combinaba la reducción del coste fijo con mayores límites de memoria para Plutus. Expiró el 1 de septiembre después de que los votos favorables de los DRep representaran el 68,6% del stake contabilizado, por encima del umbral del 67%. También votaron a favor cinco de los siete miembros del Comité Constitucional. Sin embargo, el respaldo de los operadores de pools se quedó en el 34,5% del stake contabilizado, frente al 51% requerido.
La nueva votación todavía está lejos de sus umbrales. En un recuento de DRepTalk consultado el 23 de septiembre, los votos favorables equivalían al 11,7% del stake delegado contabilizado. En el Comité Constitucional, dos de sus siete miembros habían votado a favor, un 28,6%, frente al 66,7% necesario. El proceso concluye en la época 661, el 11 de octubre, por lo que esas cifras pueden cambiar.
El efecto sobre delegadores y operadores
El coste fijo de un pool se descuenta de la recompensa bruta obtenida en cada época, antes de aplicar el margen del operador y repartir el resto entre los delegadores. Si la propuesta sale adelante, cada operador podrá declarar 75 ADA, mantener los 170 ADA actuales o fijar un coste superior. La aprobación, por tanto, no obligaría a ningún pool a reducir su tarifa.
La diferencia sería significativa en un pool con recompensas reducidas. El texto utiliza como ejemplo una recompensa bruta aproximada de 300 ADA obtenida por un bloque. Con un coste fijo de 170 ADA, cerca del 57% de esa cantidad se destinaría al cargo antes de calcular el margen. Con un coste de 75 ADA, la proporción bajaría al 25%. En ese supuesto, un operador que redujera su tarifa de 170 a 75 ADA dejaría 95 ADA adicionales para distribuir, antes del margen y del reparto proporcional al stake.
El beneficio para cada delegador dependería de su participación, del margen aplicado por el pool y de las recompensas que este consiga. Si el operador no cambia su coste declarado, la modificación del parámetro no tendría un efecto directo para quienes delegan en él.
La rebaja no garantiza más competencia
El dilema es más delicado para los pools con poco stake o una producción irregular de bloques. El cargo fijo proporciona ingresos previsibles al operador, pero pesa más sobre recompensas pequeñas. Reducirlo puede facilitar una estrategia de precios más competitiva, aunque también puede poner en riesgo la viabilidad económica del pool.
La experiencia anterior no permite dar por hecho que todos los operadores vayan a adoptar el nuevo mínimo. Un estudio de Input Output Research señaló que, después de que Cardano redujera en octubre de 2023 el coste mínimo de 340 a 170 ADA, los 340 ADA seguían siendo la tarifa fija declarada más habitual entre los pools activos. Los 170 ADA se convirtieron en un segundo nivel, utilizado sobre todo por operadores más pequeños.
Ese mismo análisis identificó 627 pools activos en dificultades, por debajo de los umbrales de 3 millones de ADA delegados y 5.500 ADA de recompensas acumuladas, frente a 246 pools pequeños considerados viables y 741 con al menos 3 millones de ADA. Las cifras corresponden a una ventana de 36 épocas y no permiten determinar por sí solas el grado de descentralización de la propiedad, ya que una misma persona u organización puede controlar varios pools.
La cuestión inmediata es si los DRep y el Comité Constitucional aprueban la rebaja antes del 11 de octubre. Después, el resultado dependerá de cuántos operadores reduzcan realmente sus tarifas, de la frecuencia con la que sus pools obtengan recompensas y de si los ingresos restantes bastan para mantenerlos operativos.












