Cardano ha incorporado a su repositorio oficial la propuesta CIP-113, un estándar para crear tokens programables con reglas de transferencia controladas por sus emisores. El modelo puede facilitar la emisión de stablecoins, valores y otros activos tokenizados sujetos a requisitos regulatorios, pero también introduce un riesgo para las aplicaciones de finanzas descentralizadas (DeFi): una restricción aplicada a un token podría bloquear temporalmente otros activos que compartan con él la misma salida de transacción.
Un estándar orientado a activos regulados
La propuesta, incorporada el 29 de septiembre, busca añadir controles como congelaciones, listas de bloqueo y otras condiciones de cumplimiento a los activos nativos de Cardano sin abandonar su modelo de salidas de transacciones no gastadas extendidas, conocido como eUTXO.
La Fundación Cardano ha presentado los tokens programables como una infraestructura para activos financieros regulados. Entre los casos de uso figuran las stablecoins, los valores y los activos del mundo real tokenizados, cuyos emisores pueden necesitar limitar las transferencias o impedirlas en determinadas circunstancias.
Matteo Coppola, consejero delegado de Fluid Tokens y colaborador de CIP-113, celebró la incorporación de la propuesta al repositorio. En su opinión, el proceso, desarrollado durante años, deja en manos de los proyectos de Cardano el estándar oficial para los tokens programables, incluidos los valores, y lo sitúa en condiciones de llegar a producción.
El hito, sin embargo, no equivale todavía a una activación completa. La página oficial de CIP-113 mantiene la propuesta en estado «Proposed». Para pasar a «Active» todavía debe emitirse en las redes Preview y principal, superar las pruebas de extremo a extremo y contar con el respaldo de una cartera de uso generalizado.
Una restricción puede afectar a activos distintos
La particularidad del diseño está en cómo Cardano agrupa los activos dentro de sus salidas. Una misma salida puede contener varios tokens y ADA. Como el modelo eUTXO consume esa salida como una unidad al gastarla, una regla asociada a un activo puede condicionar la operación completa.
Si una salida contiene el token restringido A, un token independiente B y ADA, por ejemplo, una congelación o una regla de bloqueo aplicada a A podría impedir que el titular utilice esa salida para transferir B. Ni B ni ADA estarían congelados de forma directa, pero ambos quedarían temporalmente inaccesibles al compartir espacio con A.
CIP-113 contempla un mecanismo de separación, denominado «unfracking», para romper esa dependencia. Si la operación está permitida, el token A puede trasladarse a una salida independiente mientras B permanece en otra salida bajo el control del mismo titular. A seguiría sujeto a sus restricciones, pero B dejaría de estar afectado en una operación posterior.
La separación no está garantizada por el simple hecho de que el usuario firme una transacción. Requiere su autorización y debe cumplir las reglas registradas por la política del token afectado. Estas pueden exigir una firma adicional, imponer condiciones mediante un script o bloquear por completo la vía de separación.
El diseño distingue esta posible inaccesibilidad temporal de una confiscación. El emisor de A no adquiere la propiedad de B ni de los demás activos de la salida, y la implementación de referencia busca preservar los saldos de políticas de tokens no relacionadas durante acciones autorizadas de terceros.
El reto para carteras y protocolos DeFi
La consecuencia práctica es que la propiedad de un activo no bastará siempre para determinar si puede gastarse de inmediato. También importarán la forma en que se agrupa dentro de una salida y los permisos de separación establecidos por cada política.
La implementación de referencia de CIP-113 recomienda utilizar salidas asociadas a una sola política, aunque no obliga a los desarrolladores a hacerlo. Mantener separados los activos programables reduciría el riesgo de que una medida de cumplimiento sobre un token impida mover otro. ADA también puede quedar temporalmente bloqueado si comparte salida con un activo restringido.
Las carteras tendrían que seguir qué políticas conviven en cada salida, qué permisos tiene cada activo y si un token bloqueado puede separarse. Para los protocolos de préstamos, el problema afecta a la gestión de garantías: deberán evaluar si el emisor puede congelar transferencias, si el protocolo puede autorizar una separación y si esas reglas podrían impedir una retirada o una liquidación.
La cuestión cobra relevancia mientras Cardano intenta ampliar su mercado de stablecoins y activos tokenizados. USDCx, respaldado uno a uno por USDC mediante la infraestructura xReserve de Circle, ya ha añadido liquidez denominada en dólares a la red. CIP-113 podría atraer a emisores que necesiten controles regulatorios, aunque el coste será incorporar la estructura de permisos de cada token a la evaluación del riesgo de las aplicaciones DeFi.











