Strive compró 4.045 bitcoins entre el 12 y el 16 de octubre por aproximadamente 335 millones de dólares y elevó sus reservas hasta 36.818 BTC. La operación, comunicada a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), sitúa a la compañía como la cuarta empresa con más bitcoin en balance, por delante de la minera MARA Holdings.
La adquisición se ejecutó a un precio medio de 82.803 dólares por bitcoin. Con las nuevas monedas, las reservas de Strive tienen un valor aproximado de 3.000 millones de dólares. Según la plataforma de análisis Arkham, MARA está enviando bitcoins a plataformas de intercambio.
Dos semanas consecutivas de compras récord
La compañía, impulsada por el empresario Vivek Ramaswamy, ha acelerado el ritmo de acumulación. La semana anterior ya había adquirido otros 3.311 BTC, también en una operación de gran tamaño.
La financiación de la última compra procedió principalmente del ejercicio de warrants. Estos instrumentos permiten a sus titulares adquirir nuevas acciones de la empresa a un precio fijado previamente. Los días 12 y 13 de octubre se ejercieron los últimos warrants de la primera gran ronda de financiación de Strive, completada en septiembre del año pasado.
Aquella operación aportó 369,2 millones de dólares, aunque implicó la emisión de 13,7 millones de acciones nuevas. El aumento de las reservas no se tradujo, por tanto, en un incremento equivalente del bitcoin por acción: el número de títulos creció un 12,4%, frente al 12,3% de aumento de las tenencias de BTC.
Pese a ese efecto, la evolución de la compañía ha sido notable. Strive nació en septiembre de 2025 mediante la fusión con la cotizada Asset Entities y terminó aquel mes con 5.886 BTC. Sus reservas se han multiplicado por más de seis, en parte tras la adquisición de la compañía sanitaria Semler Scientific en enero.
Una nueva emisión preferente para seguir comprando
Con los warrants ya agotados, Strive prepara una nueva fuente de recursos. La empresa prevé cerrar la venta de una clase de acciones preferentes denominada SATS, con la que pretende captar unos 630 millones de dólares.
Las acciones preferentes combinan rasgos de la deuda y del capital ordinario. Sus titulares tienen prioridad en los pagos y reciben una remuneración fijada de antemano, pero la compañía no está obligada a devolver el principal. En el caso de SATS, el dividendo anual será del 15%, un coste que supondrá para Strive unos 105 millones de dólares cada año.
La empresa ya recurrió a este mecanismo en noviembre del año pasado, cuando sacó a bolsa SATA, una acción preferente con un dividendo variable que actualmente se sitúa en el 13%. Parte de las compras de bitcoin realizadas durante las últimas semanas también se financió mediante este instrumento.
Strive asegura que, a partir de ahora, financiará sus adquisiciones de bitcoin únicamente con acciones preferentes y que no recurrirá a préstamos. La estrategia evita la devolución del capital captado, pero obliga a mantener el pago anual de dividendos.
El objetivo de acercarse a Strategy
Sobre el papel, los 630 millones de dólares de SATS permitirían comprar alrededor de 7.600 bitcoins. Sin embargo, Strive reservará primero el importe equivalente a un año y medio de dividendos, por lo que la capacidad efectiva de compra se acercaría a los 5.700 BTC.
El referente del sector es Strategy, la empresa con mayores reservas de bitcoin y pionera en el uso de acciones preferentes y bonos convertibles para ampliar su exposición a la criptomoneda. El consejero delegado de Strive, Matt Cole, planteó en septiembre la posibilidad de alcanzar el segundo puesto antes de que termine el año, aunque precisó que no era su escenario central y que dependería de varias condiciones favorables.












