La Autoridad de Conducta Financiera (FCA) plantea que las empresas de criptoactivos sometan los monederos personales o sin custodia a controles de diligencia debida. La propuesta aparece en una guía sometida a consulta que no tendría carácter vinculante, por lo que presenta estas comprobaciones como una buena práctica y no como una obligación regulatoria inmediata.
Una recomendación para los monederos sin custodia
Los monederos sin custodia son aquellos en los que el usuario mantiene el control de las claves y los activos no permanecen bajo la administración directa de un proveedor. La guía de la FCA incluye la diligencia debida sobre este tipo de direcciones entre las prácticas recomendables para las empresas del sector.
El planteamiento apunta a que las compañías evalúen con mayor cuidado las operaciones vinculadas a monederos personales. Sin embargo, el documento consultivo no establece, según la información disponible, un procedimiento obligatorio ni detalla qué controles concretos deberían aplicar las entidades en cada caso.
Críticas a las puntuaciones opacas y al rastreo rígido
La FCA también cuestiona el uso de puntuaciones de riesgo elaboradas por terceros cuando no se explica cómo se calculan. Este tipo de valoraciones puede influir en la consideración que recibe una dirección o una transacción, pero la guía reclama mayor claridad sobre los criterios empleados para asignarlas.
El organismo critica asimismo las reglas de rastreo demasiado rígidas. La trazabilidad de los movimientos en redes de criptoactivos puede formar parte de los controles de cumplimiento, pero la propuesta pone en duda que un enfoque inflexible sea adecuado en todos los casos.
La consulta, por tanto, combina una recomendación de mayor atención hacia los monederos personales con una advertencia sobre los métodos utilizados para medir el riesgo y seguir el recorrido de los fondos. Al tratarse de una guía no vinculante, su contenido no introduce por sí mismo nuevas exigencias legales. La información disponible no precisa el calendario de la consulta ni las posibles medidas que podrían adoptarse posteriormente.











