B.AI asegura haber superado los 1,51 billones de tokens procesados al día apenas cinco meses después de su lanzamiento. La plataforma, vinculada a TRON y YZi Labs, afirma que ese volumen supone un aumento de más de 71.500 veces respecto a su primer día de actividad y la sitúa como una de las mayores infraestructuras de acceso y distribución de modelos de inteligencia artificial.
Un punto de entrada para los modelos chinos
El crecimiento de B.AI se apoya en dos tendencias del mercado: la demanda de inferencia más rápida y barata y el avance de los grandes modelos de lenguaje desarrollados en China. La plataforma destaca que productos de DeepSeek, Kimi, Qwen y GLM han alcanzado referencias internacionales de rendimiento con costes de uso inferiores en sus interfaces de programación de aplicaciones.
En este contexto, B.AI agrega modelos internacionales como GPT y Claude junto a soluciones de compañías chinas. Según la información difundida por la propia plataforma, mantiene acuerdos o colaboraciones con Tencent, Alibaba, ByteDance, DeepSeek, Zhipu AI, Kimi y MiniMax. El objetivo es ofrecer un catálogo único a desarrolladores de distintos mercados y servir como vía de expansión internacional para los modelos chinos.
Entre los modelos con mayor uso en B.AI figuran DeepSeek-V4-Flash, Qwen3.8-Flash y GLM-5.3 Flash. La compañía también señala que está impulsando su adopción mediante descuentos, periodos de acceso gratuito, tarifas de API escalonadas —con rebajas de hasta el 90%— e incentivos dirigidos a desarrolladores.
La plataforma atribuye parte del aumento de actividad al respaldo de YZi Labs, que incorpora proyectos en fases iniciales y comunidades de desarrolladores. Esa red, sostiene B.AI, amplía el número de casos de uso y canaliza nueva demanda hacia su infraestructura.
De la agregación de modelos a la liquidación de pagos
B.AI no se presenta únicamente como un agregador o un sistema de encaminamiento de consultas. Su propuesta consiste en conectar modelos, agentes de inteligencia artificial y pagos dentro de una misma capa operativa. La plataforma define este componente como una capa global de liquidación para la inteligencia, capaz de registrar el consumo, asignar tareas y liquidar automáticamente las operaciones entre distintas regiones.
Para ello combina una red de pagos compatible con sistemas tradicionales y mecanismos basados en cadena de bloques. En el ámbito convencional, mantiene pasarelas como WeChat Pay, Alipay, UnionPay y Visa. En el entorno descentralizado, incorpora canales de liquidación en cadena destinados a facilitar pagos automatizados y micropagos entre agentes.
La integración con TRON ocupa un lugar central en esta arquitectura. B.AI utiliza el ecosistema de USDT de la red como infraestructura de pagos. La compañía cita que el 10 de septiembre la oferta total de USDT bajo el estándar TRC-20 superó los 94.200 millones de dólares, aunque la fuente no precisa el año de esa cifra.
Infraestructura para agentes autónomos
La segunda parte de la estrategia se centra en los llamados agentes de inteligencia artificial, capaces de ejecutar tareas y colaborar entre sí. B.AI ha desarrollado un sistema de asignación de capacidad de cómputo basado en distintos niveles de API, con el que pretende adaptar los recursos utilizados a las necesidades de cada aplicación.
La plataforma también integra herramientas como Skills y Agent Wallet, además de los asistentes BAIclaw y BAIcode. Según B.AI, estos componentes permiten a los agentes recopilar información y actuar directamente en entornos digitales, en lugar de limitarse a generar respuestas.
En el plano de los protocolos, B.AI incorpora x402 para los pagos y 8004 para la autenticación de identidad. La compañía sostiene que ambos estándares pueden facilitar la verificación, la confianza y las liquidaciones automatizadas entre agentes. El salto hasta los 1,51 billones de tokens diarios representa, en su hoja de ruta, el punto de partida para una infraestructura capaz de coordinar cómputo, ejecución de tareas y pagos en una economía basada en agentes.











