Bitcoin afronta una fase más delicada de lo que su rebote tras la última decisión de la Reserva Federal podría sugerir. La criptomoneda llegó a marcar un mínimo cercano a los 75.000 dólares y después recuperó casi un 2%, pero varias métricas de demanda apuntan a un mercado con menos entradas de capital y menor capacidad compradora.
El precio acumula una caída de algo menos del 9% en las dos últimas semanas. La reacción inicial al alza tras la subida de tipos anunciada por la Fed puede parecer contraintuitiva, ya que un endurecimiento monetario suele considerarse un factor negativo para los activos de riesgo. Sin embargo, la decisión estaba descontada y los tipos a largo plazo han empezado a bajar, una referencia especialmente relevante para Bitcoin.
El mercado también parece confiar más en que el banco central podrá controlar la inflación, aunque todavía podrían producirse nuevas subidas de tipos. Ese contexto ha permitido una recuperación puntual del precio, pero no ha cambiado de forma clara el comportamiento de los compradores.
Las señales de demanda pierden fuerza
Glassnode recoge en su último boletín varios indicios de enfriamiento. La capitalización realizada de Bitcoin, conocida como Realized Cap, creció durante 27 días consecutivos antes de registrar el 15 de septiembre su primera salida de capital en 28 días. Al día siguiente, la métrica continuaba en terreno negativo, al menos por el momento.
Los fondos cotizados estadounidenses de Bitcoin también reflejan una evolución menos favorable. Entre el 8 y el 14 de septiembre registraron salidas aproximadas de 334 millones de dólares. La cifra contrasta con los casi 1.000 millones de dólares que habían recibido a comienzos de mes.
La reserva de liquidez en stablecoins tampoco está creciendo. Ese volumen, que los inversores mantienen al margen del mercado y que puede utilizarse para entrar en Bitcoin, ronda los 301.000 millones de dólares. Se mantiene prácticamente en el mismo nivel que la semana anterior y está alrededor de un 4% por debajo del máximo alcanzado en abril. Además, lleva cinco meses sin marcar un nuevo récord.
El comportamiento de las empresas que mantienen Bitcoin en sus balances añade otra fuente de presión. Su precio medio de adquisición se sitúa en unos 80.500 dólares, aproximadamente un 5% por encima de la cotización. Si el precio se acerca de nuevo a ese umbral, algunas compañías podrían optar por vender al recuperar el punto de equilibrio, según la lectura recogida en el análisis.
La actividad compradora de estas empresas también se ha reducido. En los últimos tres meses adquirieron conjuntamente unos 5.900 BTC, mientras que solo en abril habían comprado diez veces más monedas.
Bitcoin se juega el soporte de los 76.700 dólares
En el plano técnico y de mercado, Bitcoin intenta conservar la zona de la True Market Mean, el precio medio de compra de los inversores que continúan activos. Glassnode sitúa ese nivel cerca de los 76.700 dólares. Es la primera vez desde enero que el activo logra mantenerse varias semanas por encima de esa referencia.
La situación se ha deteriorado en las últimas sesiones: Bitcoin cerró por debajo de esa línea durante los dos últimos días. Para Glassnode, esa pérdida podría indicar que el movimiento bajista todavía no ha terminado. La siguiente referencia mencionada en el análisis es el precio medio de compra de los compradores recientes, situado en torno a los 71.300 dólares. El mercado sigue por encima de ese nivel, aunque ya ha quedado por debajo de la True Market Mean.
El analista Rekt Capital describe este punto como el “momento de la verdad” para Bitcoin. Tanto el precio como el RSI, un indicador utilizado para medir el impulso, han alcanzado líneas de resistencia relevantes. La combinación de esas barreras técnicas con la menor entrada de capital deja al mercado ante una prueba decisiva: recuperar fuerza compradora o confirmar que la corrección aún tiene recorrido.











