El Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos avanzó el 16 de septiembre un proyecto de ley que incorporaría a la legislación una reserva federal de Bitcoin con una obligación mínima de custodia de 20 años. La iniciativa también exige informes anuales auditados de forma independiente, aunque todavía debe superar nuevas votaciones antes de convertirse en ley.
Una reserva separada de otros activos digitales
El comité aprobó por 28 votos a 21 remitir favorablemente el proyecto H.R. 8957, conocido como Ley de Modernización de la Reserva Estadounidense de 2026 (ARMA, por sus siglas en inglés). La propuesta, impulsada por el congresista republicano Nicholas Begich, de Alaska, crearía dentro del Departamento del Tesoro una Reserva Estratégica de Bitcoin y, por separado, una Reserva de Activos Digitales.
El texto se centra principalmente en cómo el Gobierno federal conserva, contabiliza y supervisa los activos digitales que ya posee. El Bitcoin que cumpla los requisitos se integraría en la reserva, mientras que otros activos digitales admisibles pasarían a la estructura separada. Sin embargo, quedarían excluidos los activos que estén legalmente destinados a otros fines.
La distinción limita el alcance de la medida: no todo activo digital controlado o incautado por una agencia federal pasaría automáticamente a formar parte de la reserva. La custodia de un activo y su elegibilidad para permanecer en ella son cuestiones diferentes.
Veinte años sin ventas ni transferencias
El artículo 5 del proyecto establece que el Bitcoin depositado en la reserva deberá permanecer allí durante al menos 20 años desde la entrada en vigor de la ley. Durante ese periodo, quedaría prohibido venderlo, intercambiarlo, subastarlo, utilizarlo como garantía o disponer de él por cualquier otra vía.
El plazo empezaría a contar desde la promulgación de la norma y no desde la fecha en la que cada unidad se incorpore a la reserva. Por tanto, la votación del comité no activa el periodo de 20 años. Antes, el proyecto tendría que completar el resto del proceso legislativo.
La propuesta sí encarga al Departamento del Tesoro la elaboración, durante el primer año posterior a la entrada en vigor, de un estudio sobre las condiciones que podrían permitir ventas anticipadas y sobre posibles excepciones. El informe incluiría recomendaciones legislativas, pero no autorizaría por sí mismo a ignorar la obligación de custodia.
Contabilidad, pruebas criptográficas y nuevas compras
El marco aprobado exigiría que las agencias federales entregasen al Tesoro un inventario completo de sus tenencias de Bitcoin y otros activos digitales en los 60 días siguientes a la promulgación, con actualizaciones anuales. Una vez creadas la reserva y la reserva de activos digitales, los activos que cumplieran los requisitos deberían transferirse en un plazo de 30 días.
El sistema de supervisión incluiría pruebas criptográficas públicas de las reservas y un informe anual sobre las tenencias, las transacciones y el control de las claves privadas. Además, un auditor independiente verificaría esa información y el interventor general de Estados Unidos ejercería una supervisión periódica sobre la reserva, los informes y las auditorías.
La adquisición de más Bitcoin no quedaría autorizada de forma automática. El artículo 9 concede al Tesoro y al Departamento de Comercio 180 días desde la entrada en vigor para estudiar los riesgos, costes y posibles beneficios de comprar más unidades, incluida la posibilidad de que esas operaciones fueran neutrales para el presupuesto. Se trata de un estudio, no de un programa de compras ya aprobado.
La iniciativa desarrolla el marco fijado por una orden ejecutiva del presidente Donald Trump del 6 de marzo de 2025, que estableció una Reserva Estratégica de Bitcoin y una reserva separada de activos digitales, limitó su disposición salvo excepciones legales y encargó al Tesoro y a Comercio diseñar estrategias de adquisición con impacto presupuestario neutral. En la tramitación del 16 de septiembre, el comité adoptó por voto oral la propuesta sustitutiva del congresista Bryan Steil y rechazó por 21 votos frente a 28 una enmienda de la congresista Maxine Waters.










