Nvidia está a las puertas de convertirse en la primera compañía con una capitalización bursátil de 6 billones de dólares, y el mercado de opciones considera que podría alcanzar ese nivel antes de que termine octubre. La probabilidad implícita en estos contratos ronda el 50%, aunque las mismas posiciones también reflejan que la cotización puede experimentar movimientos bruscos en ambas direcciones.
Nvidia necesita llegar a unos 248 dólares
Las acciones de Nvidia (NVDA) subieron un 1,3% el viernes, en una jornada en la que el Nasdaq 100 cerró la semana en máximos históricos. El avance puso fin a un periodo de aproximadamente siete semanas en el que el valor apenas había mantenido una dirección definida.
La capitalización de la compañía se sitúa ligeramente por debajo de los 5,7 billones de dólares. Con el número actual de acciones en circulación, Nvidia tendría que alcanzar una cotización cercana a los 248 dólares para llegar a los 6 billones.
El tamaño de la empresa también explica la relevancia que tendría cualquier movimiento adicional. Nvidia representa alrededor del 13% del Nasdaq y del 8% del S&P 500, de modo que sus variaciones pueden influir de forma considerable en la evolución de los principales índices bursátiles estadounidenses.
La última subida coincidió con una reunión entre el presidente Donald Trump y directivos de compañías vinculadas a lo que el mandatario denomina «superinteligencia». El encuentro se produjo mientras los inversores mantienen el foco en el papel de Nvidia como uno de los principales beneficiarios del gasto asociado a la inteligencia artificial.
Las opciones elevan la probabilidad a medida que pasa el tiempo
Las estimaciones derivadas de la delta de las opciones de Nvidia sitúan en torno al 50% la probabilidad de que la empresa alcance los 6 billones de dólares antes de que finalice octubre. Para esta semana, el cálculo es sensiblemente inferior y ronda el 13%.
La expectativa aumenta cuando se amplía el horizonte temporal. Para el 18 de diciembre, el mercado de opciones refleja una probabilidad aproximada del 67% de alcanzar ese umbral. Los operadores también contemplan un escenario todavía más ambicioso: las opciones apuntan a una posibilidad de aproximadamente una entre dieciséis de que Nvidia llegue a los 7 billones de dólares el 20 de noviembre.
Estas cifras no equivalen a una apuesta unánime por nuevas subidas. Los rangos de precio implícitos en las opciones incluyen desplazamientos relevantes tanto al alza como a la baja. En otras palabras, el mercado está descontando una elevada volatilidad, no una trayectoria asegurada en una sola dirección.
Los datos de Barchart muestran, además, que la volatilidad implícita de las opciones de compra supera a la de opciones de venta comparables. Este patrón, conocido como sesgo hacia las opciones de compra, indica que los operadores están pagando primas relativamente elevadas para exponerse a posibles avances adicionales de la acción.
La inteligencia artificial mantiene el respaldo inversor
El optimismo en torno a la demanda de infraestructura para inteligencia artificial continúa siendo el principal argumento detrás de la fortaleza de Nvidia. A esa expectativa se suma la política de recompra de acciones anunciada por la compañía.
Ben Emons, de Highline Asset Management, considera que el programa es una señal positiva. En su interpretación, la recompra no representa únicamente una forma de devolver capital a los accionistas, sino también una decisión de asignación de recursos que refleja la confianza de Nvidia en la demanda de inteligencia artificial a largo plazo.
Por ahora, los 6 billones de dólares constituyen el siguiente gran hito para el fabricante de chips. La distancia es de unos pocos puntos porcentuales, pero el mercado de opciones advierte de que el camino puede incluir oscilaciones importantes antes de que la compañía alcance, o no, ese nivel.












