Bitcoin perdió brevemente el soporte de los 81.000 dólares el 22 de octubre, en una jornada de ventas generalizadas en los mercados de riesgo. El movimiento deja bajo presión la referencia de los 80.000 dólares, mientras el comportamiento de la deuda estadounidense añade una señal de cautela al escenario.
Una jornada negativa para los activos de riesgo
La criptomoneda se movió a la baja al mismo tiempo que el Nasdaq cayó más de un 2%. La presión vendedora también alcanzó a las materias primas: el oro al contado retrocedió aproximadamente un 2,7%, hasta los 4.025 dólares, y la plata se dejó cerca de un 5,8%, hasta situarse alrededor de los 54,63 dólares.
La coincidencia de descensos en Bitcoin, la renta variable tecnológica y los metales preciosos apunta a una sesión marcada por la reducción de exposición en distintos segmentos del mercado. En el caso de Bitcoin, la pérdida momentánea de los 81.000 dólares vuelve relevante la capacidad del activo para mantenerse por encima de los 80.000.
La señal del mercado de bonos
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años descendió desde el 5,146% hasta situarse por debajo del 5%. Según los datos recogidos en la fuente, fue su mayor caída en una sola sesión en más de dos años.
Los movimientos de la rentabilidad de la deuda suelen seguirse de cerca en los mercados digitales porque modifican las condiciones financieras generales y el atractivo relativo de los activos considerados de mayor riesgo. En esta ocasión, sin embargo, la caída del rendimiento del bono no estuvo acompañada de una reacción positiva en Bitcoin ni en el resto de los activos mencionados.
El episodio deja así a la criptomoneda sin el apoyo que en otras fases del mercado ha ofrecido un entorno más favorable para los activos de riesgo. La referencia inmediata queda en los 80.000 dólares, después de que Bitcoin perdiera temporalmente el nivel superior de 81.000 en una jornada de retrocesos simultáneos en bolsas, metales y deuda.










