Las acciones de SK Hynix cambiaron bruscamente de rumbo este viernes después de que la compañía descartara una posible salida a bolsa en Estados Unidos de su filial Solidigm. Los títulos llegaron a caer cerca de un 3% durante la sesión, pero posteriormente pasaron a subir más de un 3%, en una reacción que refleja el alivio de los inversores ante la desaparición, al menos por ahora, de una fuente relevante de incertidumbre.
La salida a bolsa generaba dudas entre los accionistas
SK Hynix había analizado distintas alternativas para captar capital destinado a Solidigm, entre ellas una ronda de financiación previa a una eventual cotización y la propia salida a bolsa de la filial en Estados Unidos. La operación, sin embargo, había despertado críticas entre algunos inversores de la matriz.
El principal temor era que una cotización independiente de Solidigm terminara restando valor a SK Hynix. Según esa visión, la filial podría crecer fuera del perímetro directo de la matriz y limitar el beneficio que sus actuales accionistas obtendrían de esa expansión. Al abandonar el plan, ese valor permanece por ahora íntegramente dentro de SK Hynix.
La decisión también reduce las dudas relacionadas con el gobierno corporativo. La posible operación planteaba cómo se repartirían entre la matriz y los accionistas de Solidigm los beneficios derivados del crecimiento de la compañía, así como el papel de SK Hynix en una eventual estructura cotizada separada.
El supervisor surcoreano también cuestionó la operación
La regulación fue otro de los factores que pesaron sobre el proyecto. El supervisor financiero de Corea del Sur advirtió de que una cotización de Solidigm en Estados Unidos podría entrar en conflicto con las normas aplicables a las cotizaciones dobles.
Estas reglas tienen como objetivo proteger a los accionistas minoritarios de la matriz. En ese contexto, una salida a bolsa de Solidigm habría añadido complejidad regulatoria a una operación que ya estaba siendo observada con cautela por el mercado.
SK Hynix señaló además que la volatilidad reciente de los mercados financieros y la fuerte corrección sufrida por las acciones de semiconductores influyeron en la decisión. El entorno tampoco favorecía una operación de este tipo: el Nasdaq perdió un 2,6% el jueves, Nvidia cayó un 4,4% y AMD retrocedió más de un 8%.
Solidigm aún necesita capital para ampliar su producción
La cancelación de la salida a bolsa no resuelve la necesidad de financiación de Solidigm. La filial pretende ampliar su capacidad de producción para responder a la demanda de memorias destinada a los centros de datos de inteligencia artificial. SK Hynix sostiene que las fábricas actuales no tienen capacidad suficiente para atender todo ese crecimiento.
Por ello, la compañía estudia otras vías para financiar una nueva fábrica de chips en Estados Unidos. La búsqueda de recursos será especialmente relevante porque SK Hynix quiere mantener al mismo tiempo la remuneración a sus accionistas mediante dividendos y recompras de acciones.
El mercado ha interpretado el abandono de la operación como una noticia positiva para SK Hynix en el corto plazo, al eliminar el riesgo de que Solidigm se separase parcialmente del valor económico de la matriz. La cuestión pendiente es cómo financiará las inversiones multimillonarias necesarias para aumentar la capacidad de producción sin comprometer la rentabilidad para sus accionistas, en un sector que continúa expuesto a la volatilidad y a las dudas sobre el ritmo y la financiación de las inversiones en inteligencia artificial.










