La decisión de la Reserva Federal sobre los tipos de interés dominará una semana en la que también se conocerán la postura del Banco Central Europeo y los resultados trimestrales de Microsoft, Alphabet y Amazon. El mercado espera que la Fed haga una pausa tras la subida de septiembre, aunque el mensaje de su presidente, Kevin Warsh, será determinante para anticipar qué puede ocurrir en diciembre.
La Fed afronta el dilema entre inflación y crecimiento
El banco central estadounidense anunciará su decisión el miércoles a las 19.00, hora peninsular española. Media hora más tarde, Warsh comparecerá en rueda de prensa. En septiembre, la institución elevó los tipos un cuarto de punto porcentual, hasta una horquilla de entre el 3,75% y el 4%. Fue la primera subida desde 2023.
La previsión dominante entre los inversores es que los tipos se mantengan sin cambios esta vez. La atención se desplazará entonces al tono de la comunicación y, sobre todo, a las señales sobre la reunión de diciembre. Una defensa firme de la necesidad de seguir combatiendo la inflación podría elevar las expectativas de una nueva subida. En cambio, un mensaje más preocupado por el deterioro de la actividad favorecería una espera más prolongada.
La Fed intenta contener una inflación que todavía se encuentra claramente por encima de su objetivo del 2% sin añadir un daño innecesario a la economía. Esa tensión hará que la explicación de la decisión tenga, previsiblemente, más peso que el movimiento de los tipos en sí mismo.
El impacto puede trasladarse rápidamente a los mercados. La perspectiva de unos tipos más altos suele presionar al alza la rentabilidad de la deuda del Tesoro estadounidense y puede reforzar el dólar. En ese escenario, las acciones de crecimiento, el oro y Bitcoin (BTC) podrían verse especialmente presionados.
Los datos del jueves pondrán a prueba la pausa
El calendario añade un elemento de incertidumbre. El jueves, un día después de la decisión, Estados Unidos publicará la primera estimación del crecimiento económico del tercer trimestre y el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) de septiembre, el indicador de inflación al que más atención presta la Fed.
El dato anterior mostró un aumento interanual de los precios del 3,4%, por encima del objetivo del banco central. Si el crecimiento confirma una economía sólida y la inflación mantiene su tendencia al alza, los inversores podrían interpretar que la pausa es solo temporal. Un avance más débil de la actividad y menores presiones sobre los precios respaldarían, por el contrario, una espera más larga.
Antes de la reunión, el martes se publicarán los pedidos de bienes duraderos, la confianza del consumidor y las ventas de viviendas nuevas. Estas referencias difícilmente cambiarán la decisión, porque la reunión de dos días ya habrá comenzado, pero sí pueden influir en la lectura que el mercado haga de las palabras de Warsh. Un consumo y una actividad empresarial resistentes darían más margen para mantener los tipos elevados; unas cifras débiles complicarían una nueva subida.
El BCE y las tecnológicas completan la agenda
El Banco Central Europeo también decidirá el jueves sobre los tipos de interés. La expectativa es que los mantenga sin cambios. Para los mercados europeos, una de las claves será la diferencia entre el tono de Fráncfort y el de Washington. Si la Fed se muestra más firme frente a la inflación, el dólar podría ganar terreno frente al euro y los diferenciales de tipos entre ambas regiones podrían ampliarse.
La jornada estará acompañada además por los resultados de las grandes tecnológicas estadounidenses. Microsoft y Alphabet presentarán sus cuentas poco después de la rueda de prensa de Warsh, de modo que los inversores afrontarán dos referencias relevantes en la misma tarde: el coste del dinero y la capacidad de las empresas para justificar sus inversiones en inteligencia artificial.
Amazon publicará sus resultados trimestrales tras el cierre de Wall Street del jueves. Sus cuentas llegarán en un momento en el que las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial están siendo examinadas con mayor atención por inversores y entidades financiadoras. Elon Musk, además, prevé que desaparezcan muchos proveedores de servicios en la nube especializados en IA, una opinión que añade presión al debate sobre la rentabilidad futura de estas inversiones.











