La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) opera desde el 2 de octubre con solo dos comisionados: su presidente, Paul Atkins, y Mark Uyeda. La salida de Hester Peirce ha reducido el órgano a su mínima composición actual y coincide con la entrada en vigor de una modificación que permite a un único miembro formar quórum cuando todos los demás están inhabilitados para un asunto concreto.
La combinación no otorga nuevas competencias materiales a la SEC, pero sí concentra en menos manos la capacidad de adoptar decisiones sobre su agenda, incluida la regulación de los criptoactivos. La excepción se aplica únicamente cuando la inhabilitación afecta a todos los demás miembros respecto de ese expediente. No basta con discrepar de una propuesta ni con no asistir a una reunión.
Una excepción específica para los casos de inhabilitación
La modificación, fechada el 30 de septiembre y efectiva desde el 2 de octubre, revisa la norma 17 CFR 200.41, que establece cuántos comisionados deben estar habilitados para que la SEC pueda actuar. Hasta ahora, la regulación contemplaba que dos miembros elegibles constituyeran quórum cuando otros hubieran quedado inhabilitados. El cambio extiende esa posibilidad a un solo comisionado.
Con la composición actual, si Atkins no pudiera intervenir en un asunto determinado, Uyeda podría constituir por sí solo el quórum para ese expediente. La misma regla operaría en sentido inverso. La SEC justifica el ajuste por la necesidad de mantener la continuidad de su actividad y lo presenta como una medida de organización y gestión interna, no como una regulación sustantiva.
La agencia ya contaba con una excepción para las vacantes: cuando hay menos de tres comisionados en el cargo, los miembros que permanecen pueden formar quórum, incluso si solo queda uno. La nueva disposición aborda una situación distinta, la de los miembros que siguen en el puesto pero no pueden participar en un asunto concreto. La separación entre vacante, ausencia y recusación evita tratarlas como si fueran equivalentes.
El procedimiento tampoco convierte automáticamente una decisión en definitiva. En los asuntos distribuidos para votación individual, cada comisionado debe comunicar su voto o su intención de no participar al secretario de la SEC. Además, cualquiera de ellos puede pedir que el expediente se retire de ese circuito y se debata conjuntamente.
La agenda cripto mantiene distintos grados de avance
La reforma llega mientras la SEC mantiene abiertas varias iniciativas relacionadas con los mercados digitales. La propuesta sobre custodia, publicada el 1 de octubre, aborda cómo las sociedades de inversión reguladas podrían custodiar valores digitales y activos similares, así como las obligaciones de los asesores registrados que mantienen criptoactivos de sus clientes. El plazo para presentar comentarios figura fijado para el 7 de diciembre.
La votación para publicar esa propuesta se produjo antes de la salida de Peirce y de la entrada en vigor de la nueva regla. El registro de octubre recoge que Atkins, Peirce y Uyeda aprobaron por unanimidad la publicación del expediente IA-7023 el 1 de octubre. Por tanto, la reducción del órgano no transforma esa propuesta en una autorización operativa.
También sigue pendiente la iniciativa denominada Regulación de los criptoactivos, emitida el 18 de agosto y publicada el 21 del mismo mes. El texto plantea exenciones para determinadas operaciones con contratos de inversión vinculados a criptoactivos, junto con requisitos de información y la continuidad de las obligaciones contra el fraude y la manipulación. El plazo de comentarios termina el 20 de octubre.
La negociación de acciones tokenizadas se encuentra en una fase diferente. La SEC aprobó el 17 de septiembre una exención temporal y condicionada para determinadas plataformas de negociación y proveedores de liquidez. La medida tiene una duración de cinco años y establece límites sobre los valores y el volumen negociado, además de exigir derechos equivalentes para los accionistas, contratos inteligentes auditables públicamente y determinadas comunicaciones operativas.
Menos miembros no significa más autoridad
La nueva regla de quórum no amplía por sí misma esas exenciones ni elimina sus salvaguardas. Tampoco exime a futuras normas sobre criptoactivos de los procedimientos previstos en la Ley de Procedimiento Administrativo, incluidos, cuando correspondan, la publicación y el periodo de comentarios.
Las decisiones de la SEC siguen sometidas a los límites legales y al control judicial. Una composición más reducida puede facilitar que la agencia actúe cuando existan recusaciones, pero no le concede autoridad sustantiva adicional ni protege sus resoluciones frente a una eventual revisión. El efecto práctico sobre la política cripto dependerá de cada expediente, de quién esté habilitado para estudiarlo y del contenido de las decisiones que finalmente adopte la comisión.












