La capitalización conjunta de las altcoins ha aumentado un 21% en el último mes, pero el avance no ha cambiado el equilibrio del mercado: Bitcoin sigue captando la mayor parte del nuevo capital. Según los datos de Glassnode, la cuota de las altcoins dentro del mercado combinado de Bitcoin y altcoins cayó 0,9 puntos porcentuales en los 90 días hasta el 7 de septiembre.
La lectura es clara. Los tokens de mayor riesgo han participado en la recuperación, pero no han conseguido superar al líder del mercado. El dinero ha recorrido todo el mercado de criptomonedas, aunque con una preferencia marcada por Bitcoin. Esa divergencia podría ponerse a prueba esta semana, con dos acontecimientos en el foco: la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos y el avance legislativo del proyecto CLARITY en el Senado.
Bitcoin se acerca a una zona de oferta relevante
Bitcoin se ha recuperado aproximadamente un 27% desde los mínimos de agosto, situados cerca de 62.000 dólares, y cotizaba alrededor de 79.000 dólares el 15 de septiembre. Aun así, permanece por debajo de la franja de 83.000 a 86.000 dólares que Glassnode identifica como una zona de resistencia vinculada al coste de adquisición.
En ese rango se compraron aproximadamente 1,07 millones de bitcoins, casi todos en manos de inversores a largo plazo. La mayor concentración se encuentra cerca de los 85.000 dólares, lo que podría reforzar la presión vendedora cuando el precio se aproxime a esos niveles. Por debajo del mercado, la media de mercado real de Glassnode se sitúa cerca de 76.600 dólares y funciona como referencia de soporte para la recuperación.
El entorno macroeconómico añade dificultad. El 85% de los economistas espera que la Reserva Federal eleve los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta una horquilla del 3,75%-4%, en su reunión del 16 de septiembre. Los mercados de futuros descuentan cerca de un 90% de probabilidades de esa subida y anticipan varios incrementos adicionales hasta mediados de 2027. Goldman Sachs, JPMorgan, HSBC y Deutsche Bank también han pasado a esperar ese movimiento después del último dato de inflación.
La rentabilidad del bono estadounidense a diez años llegó brevemente al 5% durante la sesión del 14 de septiembre, su primer avance hasta ese nivel desde 2023. Un coste de financiación más elevado suele aumentar la exigencia sobre los activos de riesgo, justo cuando Bitcoin intenta superar su propia zona de oferta.
El Senado puede reducir la incertidumbre regulatoria
El otro frente se encuentra en Washington. El Senado vota el 15 de septiembre una moción de procedimiento para iniciar el debate sobre la ley CLARITY. La propuesta necesita 60 votos para avanzar. Los republicanos sostienen que su texto alternativo incorpora 126 cambios sustanciales solicitados por los demócratas.
El proyecto busca delimitar las competencias de la Comisión de Bolsa y Valores y de la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas en los mercados de activos digitales. Entre sus elementos centrales figura una mayor autoridad para la segunda agencia sobre las materias primas digitales, mientras la primera conservaría competencias sobre parte de la actividad en los mercados primarios.
Bitcoin ya cuenta con buena parte de la infraestructura institucional que una mayor claridad normativa extendería al resto del sector: fondos cotizados al contado, derivados regulados, servicios de custodia y una posición regulatoria relativamente más definida. Por eso, el posible beneficio de CLARITY sería mayor para las bolsas, los mercados de tokens, los custodios y las plataformas de finanzas descentralizadas que todavía operan bajo una prima de incertidumbre en Estados Unidos.
La cuota de las altcoins será la señal decisiva
Una eventual aprobación del trámite parlamentario eliminaría uno de los motivos que han mantenido el capital concentrado en Bitcoin, aunque no garantizaría una subida de las altcoins. La política monetaria y la regulación actúan sobre problemas distintos: una Reserva Federal menos restrictiva puede impulsar el precio de Bitcoin sin resolver el marco normativo, mientras que una ley más clara puede reducir la incertidumbre sin abaratar la liquidez.
Los flujos de los fondos cotizados de Bitcoin reflejan también un mercado todavía selectivo. Estos productos registraron salidas durante cuatro sesiones consecutivas, por unos 463 millones de dólares entre el 8 y el 11 de septiembre, después de tres semanas de entradas. El 14 de septiembre volvieron a captar 159,9 millones de dólares netos.
Glassnode señala que, cerca de tres de los cuatro máximos anteriores de Bitcoin, la cuota de las altcoins ganó al menos 2,8 puntos porcentuales en 90 días. La lectura del 7 de septiembre, con una caída de 0,9 puntos, no muestra ese patrón de rotación.
Por eso, las referencias clave no son solo los niveles redondos de Bitcoin. También habrá que observar si el par ETH/BTC se fortalece, si aumenta la cuota de las altcoins y si los tokens de mayor beta superan a Bitcoin cuando las noticias sean favorables. Una subida aislada de Bitcoin confirmaría su fortaleza; solo una mejora conjunta de esas métricas demostraría que el resto del mercado empieza, por fin, a seguirle.












