Los futuros perpetuos vinculados a activos del mundo real —acciones, materias primas e índices— ya mueven 18.800 millones de dólares diarios en los mercados analizados por Talos, frente a menos de 1.000 millones en enero. El avance abre una nueva competencia por la liquidez y la atención que hasta ahora se concentraban en las criptomonedas, especialmente en las altcoins.
Los perps de activos reales ganan peso en los exchanges cripto
Entre el 3 y el 9 de septiembre, los contratos perpetuos sobre activos tradicionales representaron el 18,5% del volumen de futuros registrado por Talos en las plataformas estudiadas. El crecimiento se produjo mientras el volumen de los perpetuos cripto descendía, aunque la actividad total de futuros del conjunto permaneció aproximadamente estable.
La estructura es la misma que popularizaron los exchanges de criptomonedas: contratos sin vencimiento, negociación continua y posibilidad de utilizar apalancamiento. La diferencia es el subyacente. Ahora los usuarios pueden operar sobre petróleo, oro, acciones, índices o compañías previas a una oferta pública inicial sin salir de la infraestructura de una plataforma cripto.
El petróleo encabezó el incremento semanal después de que el Brent superara los 100 dólares. El episodio ilustra cómo estas plataformas pueden captar actividad ligada a acontecimientos que no tienen relación directa con el mercado de criptomonedas.
En Hyperliquid, los perpetuos sobre activos tradicionales supusieron el 28% del volumen de futuros analizado por Talos. En Binance, la proporción fue del 24,8%. La expansión también coincide con un aumento general de la actividad: según CoinDesk Research, el volumen de los exchanges centralizados creció un 12,7% mensual en agosto, hasta 4,29 billones de dólares. El mercado al contado avanzó un 18,7%, los derivados un 11,3% y los perpetuos sobre activos tradicionales un 2,37%, hasta 602.000 millones de dólares.
La mayoría de los usuarios permanece en su categoría de entrada
Los datos de carteras sugieren que no se ha producido, al menos de forma demostrada, una salida masiva de capital de las altcoins hacia los activos del mundo real. DefiLlama clasificó como inversoras iniciales en RWA a 169.514 carteras nuevas entre el 1 de enero y el 30 de junio. Representaron el 31,7% de las nuevas carteras y generaron el 31,5% del volumen producido por esos usuarios, unos 111.600 millones de dólares.
Sin embargo, el 83,6% de su volumen permaneció en mercados RWA. En el grupo de carteras cuya primera operación fue en criptomonedas u otros mercados no vinculados a activos reales, solo el 22,8% del volumen se dirigió después a RWA. Un análisis posterior de DefiLlama concluyó que el 80,9% de las carteras RWA-first nunca pasó al otro segmento, mientras que el 82% de las carteras que comenzaron fuera de los RWA tampoco entró en esos mercados.
El resultado dibuja tres grupos: usuarios que se mantienen principalmente en los activos tradicionales, operadores centrados en las criptomonedas y una base más pequeña de inversores muy activos que utiliza ambas categorías. Entre quienes sí cruzan de un mercado a otro, la actividad aumenta especialmente entre los operadores más frecuentes.
Además, la captación de usuarios RWA tuvo una rentabilidad distinta. Aunque generaron casi un tercio del volumen de los nuevos participantes, solo aportaron el 8,3% de las comisiones principales pagadas por ese grupo, según el estudio citado.
Una presión competitiva para las altcoins
La amenaza para las altcoins no depende únicamente de una rotación directa de carteras. Los creadores de mercado tienen balances limitados, los exchanges disponen de una capacidad promocional finita y los operadores solo pueden repartir su atención entre un número limitado de oportunidades. Las acciones y las materias primas compiten ahora con los tokens dentro de las mismas aplicaciones y sistemas de garantías.
El marco HIP-3 de Hyperliquid permite a desarrolladores externos crear nuevos mercados, incluidos contratos sobre acciones y materias primas. La documentación de comisiones de la plataforma establece que los creadores pueden conservar hasta el 50% de las tasas generadas por sus activos. La parte destinada al fondo de asistencia se convierte automáticamente en HYPE y los tokens adquiridos se queman, aunque solo una fracción de la actividad de esos mercados llega a esos mecanismos.
La expansión del volumen tampoco se traduce necesariamente en más ingresos para el protocolo. Un cálculo de 21Shares estima que las comisiones brutas de Hyperliquid pasaron de 320 millones de dólares en el primer semestre de 2025 a 419,3 millones en el primer semestre de 2026. En cambio, los ingresos principales —la parte que vuelve a la tesorería— bajaron de 317,5 millones a 305,3 millones.
Los datos apuntan, por tanto, a una competencia creciente por la demanda especulativa, no a un éxodo probado de las altcoins. La infraestructura cripto puede seguir creciendo incluso si los activos que impulsaron originalmente ese negocio pierden parte de la atención frente a los mercados tradicionales.












