Las acciones de Netflix cayeron alrededor de un 7% después de que la compañía presentara unos resultados trimestrales que, pese a cumplir en ingresos y superar ligeramente las previsiones de beneficio por acción, no convencieron al mercado. La plataforma espera una facturación inferior a la estimada por Wall Street para el cuarto trimestre y reconoce una pérdida de impulso en su crecimiento.
Los ingresos avanzan, pero a un ritmo cada vez menor
Netflix registró unos ingresos de 12.900 millones de dólares en el tercer trimestre, en línea con las previsiones de los analistas. El beneficio por acción fue de 87 centavos, frente a los 82 centavos que esperaba el mercado.
El problema estuvo en las perspectivas. Para el cuarto trimestre, la empresa prevé ingresar 13.400 millones de dólares, por debajo de las estimaciones de Wall Street. Si se cumple ese pronóstico, el crecimiento de los ingresos se habría moderado durante cuatro trimestres consecutivos.
La evolución contrasta con la registrada a finales del año pasado, cuando la facturación todavía aumentaba un 17,6%. Para el último trimestre de este año, Netflix calcula ahora un crecimiento de apenas el 11,5%. La compañía también ha rebajado sus expectativas para el negocio publicitario: los ingresos procedentes de la publicidad serán unos 300 millones de dólares inferiores a lo previsto inicialmente.
Greg Peters, consejero delegado adjunto, admitió ante los analistas que Netflix todavía tiene margen para mejorar sus resultados. Sus declaraciones llegaron en un momento especialmente delicado para la cotización. La empresa ha perdido alrededor de un 25% de su valor bursátil en lo que va de año y cotiza más de un 40% por debajo del nivel de hace un año.
Recortes y cambios en el área de contenidos
Netflix está tratando de contener la presión sobre su negocio con una reorganización interna. La compañía anunció recientemente la eliminación de unos 1.000 puestos de trabajo, equivalentes al 6% de su plantilla, y relevó a los máximos responsables de sus divisiones de cine y televisión.
Bela Bajaria dejó la dirección de contenidos y Dan Lin abandonó su puesto al frente del área de cine. La dirección reconoce que la calidad del catálogo se ha resentido. En los últimos meses, Netflix no ha estrenado un fenómeno global comparable a El juego del calamar o Miércoles, mientras que las nuevas temporadas de algunas de sus series han atraído a menos espectadores de lo esperado.
El número de premios Emmy obtenidos por la plataforma también cayó este año a su nivel más bajo en una década. Peter Rice, antiguo directivo de Disney y 21st Century Fox, sustituye a Bajaria. Ted Sarandos, consejero delegado adjunto, confía en que Rice refuerce especialmente la oferta de contenidos estadounidenses.
La reorganización tendrá además un coste adicional. Netflix prevé un margen de beneficio operativo del 26% para el cuarto trimestre.
Más abonados, pero menor capacidad para captar atención
Netflix sigue siendo la mayor plataforma tradicional de vídeo bajo demanda, con más de 325 millones de abonados que, según la compañía, representan en conjunto a casi 1.000 millones de espectadores. Sin embargo, los datos de consumo reflejan una competencia creciente por el tiempo de los usuarios.
En Estados Unidos, Netflix concentra el 7,8% del tiempo total dedicado a ver televisión, según Nielsen. YouTube alcanza alrededor del 14%. Además, las horas de visionado de Netflix apenas aumentaron un 2% durante el primer semestre de este año frente al mismo periodo del año anterior.
Estas cifras alimentan las dudas de los inversores sobre la capacidad de la plataforma para mantener el crecimiento. La incertidumbre aumentó después de que Netflix perdiera la pugna por los negocios de plataformas de vídeo y estudios de Warner Bros. Discovery.
Para retener durante más tiempo a sus espectadores, la compañía está ampliando su oferta de deportes en directo, pódcast y videojuegos. Peters también señaló que Netflix está abierta a ofrecer suscripciones a otras plataformas de vídeo directamente desde su propio servicio.










