S&P Global ha acordado adquirir OpenZeppelin, una compañía especializada en la seguridad de contratos inteligentes, en una operación que amplía la presencia del grupo financiero en la infraestructura tecnológica de los activos digitales. El acuerdo, anunciado el 17 de septiembre, todavía está sujeto al cumplimiento de las condiciones habituales de cierre y no incluye detalles económicos.
OpenZeppelin mantendrá su nombre y seguirá funcionando como una unidad de negocio independiente dentro de S&P Global. Su consejero delegado, Demian Brener, continuará al frente de la compañía y dependerá de Yann Le Pallec, presidente de S&P Global Ratings.
Más exposición al riesgo tecnológico de los activos digitales
La operación permite a S&P entrar directamente en la capa de seguridad sobre la que operan las monedas estables, los fondos tokenizados y las aplicaciones de finanzas descentralizadas. A medida que más productos financieros se emiten, transfieren y gestionan mediante redes blockchain, el software que sostiene esas operaciones se convierte en un componente adicional del riesgo.
La compañía adquirida desarrolla herramientas para revisar contratos inteligentes y otros sistemas antes de su puesta en producción. Según los datos facilitados, sus contratos de código abierto han respaldado transferencias por más de 37 billones de dólares y sus equipos han realizado más de 900 trabajos de seguridad, en los que identificaron más de 10.000 vulnerabilidades antes del lanzamiento de los productos.
S&P Global considera que OpenZeppelin reforzará sus capacidades en lo que denomina la capa de riesgo tecnológico en cadena. Esa actividad incluirá evaluaciones de seguridad y referencias para activos digitales, que se sumarán a los servicios de datos, índices y análisis de riesgo que el grupo ya ofrece a inversores institucionales.
La estructura de la operación también preservará el modelo de desarrollo de OpenZeppelin. Sus bibliotecas seguirán siendo gratuitas, de código abierto y mantenidas públicamente, incluidas sus futuras versiones. Asimismo, continuarán los servicios de auditoría, ingeniería y seguridad con el equipo actual. La compañía prevé apoyarse en las relaciones institucionales, los recursos de investigación y la capacidad de distribución de S&P para ampliar su alcance entre bancos, gestoras y emisores.
Una estrategia centrada en mercados operativos las 24 horas
La compra llega pocos días después de que S&P Global liderara una inversión estratégica en Kaiko, proveedor de datos sobre criptomonedas. La ronda de financiación de serie B de Kaiko alcanzó los 110 millones de dólares y contó también con la participación de DRW, Susquehanna, Royal Bank of Canada, Nasdaq y BNP Paribas, entre otras firmas.
Kaiko suministra datos e infraestructura a más de 250 entidades financieras, instituciones y organismos reguladores. Sus sistemas están conectados con más de 150 plataformas de negociación y permiten cubrir necesidades de valoración, gestión de riesgos y operativa en mercados que no cierran al final de la jornada tradicional.
Ambas compañías han trasladado además referencias financieras convencionales a redes blockchain. En marzo llevaron a este entorno el índice iBoxx US Treasuries Index, con sus datos, licencias y permisos. A comienzos de septiembre unificaron sus negocios de índices de activos digitales en los S&P Kaiko Digital Asset Indices, una gama diseñada para mercados abiertos de forma continua.
S&P también ha desarrollado evaluaciones sobre la estabilidad de monedas estables, ha emitido una calificación crediticia para el protocolo de finanzas descentralizadas Sky y ha licenciado el índice S&P 500 para productos tokenizados. La adquisición de OpenZeppelin añade a ese conjunto el conocimiento sobre contratos inteligentes: Kaiko aporta datos de mercado, S&P suma índices y análisis de riesgo, y OpenZeppelin cubre la seguridad del software que permite mover los activos.
La empresa ha señalado que la operación no debería tener un efecto material en sus resultados financieros. El acuerdo se presenta, por tanto, como una ampliación de capacidades para atender la evolución de unos mercados que funcionan durante todo el día y en los que los activos tokenizados combinan los riesgos financieros habituales con vulnerabilidades técnicas propias de la infraestructura blockchain.










