S&P Global ha acordado la compra de OpenZeppelin, una de las principales firmas de seguridad para contratos inteligentes, en una operación que amplía su negocio de activos digitales hacia la infraestructura técnica sobre la que funcionan las finanzas tokenizadas. Las condiciones económicas no se han hecho públicas y el cierre aún está sujeto a las condiciones habituales de la transacción.
OpenZeppelin continuará operando con su propia marca como una unidad de negocio independiente. Su consejero delegado, Demian Brener, seguirá al frente de la compañía y dependerá de Yann Le Pallec, presidente de S&P Global Ratings.
Una nueva capa de riesgo para los activos digitales
La adquisición da a S&P exposición directa a la seguridad de los sistemas que sostienen las monedas estables, los fondos tokenizados y las aplicaciones de finanzas descentralizadas. A medida que más productos financieros se emiten y gestionan sobre cadenas de bloques, el riesgo ya no se limita al emisor, las garantías o la liquidez.
También entran en juego el código que crea y transfiere los activos, los permisos que controlan su operativa y la propia infraestructura de la cadena de bloques. Un fallo en cualquiera de esos elementos puede afectar al funcionamiento de un producto, incluso cuando sus riesgos financieros tradicionales hayan sido evaluados.
S&P espera que OpenZeppelin refuerce sus capacidades en lo que describe como la “capa de riesgo tecnológico en cadena”, con evaluaciones de seguridad y referencias para activos digitales. La operación encaja con la estrategia de la compañía de ofrecer datos, índices y análisis de riesgo a unos mercados que funcionan cada vez más fuera del horario bursátil convencional.
OpenZeppelin ha construido su negocio alrededor de esa capa técnica. Su biblioteca de contratos se utiliza en numerosas aplicaciones de cadena de bloques y sus equipos revisan contratos inteligentes y otros sistemas antes de su puesta en producción. La empresa asegura que sus bibliotecas seguirán siendo gratuitas, de código abierto y mantenidas públicamente tras la compra, incluidas sus futuras versiones.
La compañía también mantendrá sus servicios de auditoría, ingeniería y seguridad con el equipo actual. Según los datos difundidos, sus contratos de código abierto han respaldado más de 37 billones de dólares en valor transferido, mientras que sus equipos han completado más de 900 trabajos de seguridad y detectado más de 10.000 vulnerabilidades antes de la entrada en producción.
La expansión de S&P hacia mercados que no cierran
La compra llega pocos días después de que S&P Global liderase una inversión estratégica en Kaiko, proveedor de datos sobre criptomonedas. La ronda de financiación de serie B alcanzó los 110 millones de dólares y contó también con la participación de DRW, Susquehanna, Royal Bank of Canada, Nasdaq y BNP Paribas, entre otras entidades.
Kaiko ofrece datos e infraestructura de mercado a más de 250 firmas financieras, instituciones y reguladores, y conecta sus sistemas con más de 150 plataformas de negociación. Su actividad cubre la cotización, la valoración y la gestión de riesgos en mercados que operan de forma continua, incluidos los fines de semana y las noches.
S&P y Kaiko ya habían empezado a trasladar referencias financieras tradicionales a ese entorno. En marzo llevaron a la cadena de bloques el índice iBoxx US Treasuries Index, incorporando sus datos, licencias y permisos a una infraestructura basada en esta tecnología. A comienzos de septiembre combinaron sus negocios de índices de activos digitales en los S&P Kaiko Digital Asset Indices, una familia diseñada para mercados abiertos las 24 horas.
La estrategia también incluye el S&P Digital Markets 50 Index, que reúne 35 compañías cotizadas en Estados Unidos vinculadas al ecosistema de las criptomonedas y 15 criptomonedas. Dinari colaboró después con Chainlink para crear una versión tokenizada y verificable en cadena, con datos de precios y rendimiento en tiempo real suministrados por Chainlink.
S&P ha desarrollado además evaluaciones sobre la estabilidad de monedas estables, emitido una calificación crediticia para el protocolo de finanzas descentralizadas Sky y autorizado el uso del S&P 500 en productos tokenizados. Con OpenZeppelin incorpora a ese conjunto la experiencia sobre contratos inteligentes. La compañía ha señalado que la operación no tendrá un efecto material en sus resultados financieros y que su objetivo inmediato es ampliar capacidades más que añadir una fuente significativa de ingresos.










