Las empresas vinculadas a Elon Musk volvieron a sufrir fuertes descensos el jueves tras la victoria demócrata en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos. Tesla perdió un 10% poco después de la apertura de Wall Street, mientras que SpaceX se dejó un 7,5%, en un movimiento que refleja la preocupación de los inversores por el impacto político sobre los planes del empresario.
La caída de Tesla se intensifica
El retroceso de Tesla prolonga la tendencia negativa de la sesión anterior. Las acciones del fabricante de automóviles ya habían cedido un 3,3% el miércoles y llegaron a cotizar en torno a los 347 dólares en el mínimo del jueves. Con este nuevo descenso, los títulos acumulan una caída cercana al 23% en lo que va de año.
La presión vendedora se produjo después de unos comicios celebrados el martes en los que los demócratas obtuvieron la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado. El resultado supone un revés para Musk, que destinó cientos de millones de dólares a respaldar a candidatos republicanos.
Más supervisión para las empresas de Musk
El cambio en el equilibrio político de Washington ha alimentado el temor a que el conglomerado empresarial de Musk se enfrente a un escrutinio más estricto. El empresario mantiene estrechos vínculos con el presidente Donald Trump, pero deberá desarrollar sus proyectos con un Congreso de mayoría demócrata.
Los inversores consideran que esa nueva composición puede complicar los planes de Musk en ámbitos como la inteligencia artificial, la exploración espacial y otras tecnologías. La inquietud también alcanza a una posible fusión entre Tesla y SpaceX, que podría quedar sometida a un examen más exhaustivo por parte de los demócratas y, en consecuencia, sufrir retrasos.
La reacción del mercado no implica que esas operaciones vayan a producirse, pero sí muestra que los operadores están incorporando a sus expectativas un escenario político menos favorable para el empresario y sus compañías. La presión se había dejado notar ya el miércoles y aumentó durante la sesión del jueves.
SpaceX, expuesta a los contratos públicos
SpaceX presenta una sensibilidad especial ante cualquier cambio en la relación con el Gobierno estadounidense. La compañía mantiene una colaboración estrecha con la Administración y obtiene una parte importante de sus ingresos de contratos públicos. Por ese motivo, los inversores siguen con atención las posibles consecuencias de un Congreso controlado por los demócratas.
Sus acciones cayeron un 7,5% el jueves, después de haber cerrado también a la baja el día anterior. El movimiento refuerza la percepción de que Musk puede encontrar más obstáculos para ejecutar sus planes durante los próximos dos años, especialmente en proyectos que dependen de decisiones regulatorias o de la contratación pública.
El castigo bursátil afecta así a dos de las compañías más relevantes del empresario, aunque por razones distintas: Tesla acusa el deterioro de su cotización tras nuevas pérdidas, mientras que SpaceX queda más directamente expuesta a la evolución de sus vínculos con el Gobierno y a la supervisión del Congreso.










