Un juez federal de Estados Unidos ha rechazado la solicitud conjunta de Gemini y la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC) para anular el acuerdo que obliga a la plataforma de criptomonedas a pagar una multa de 5 millones de dólares. El pacto, firmado en enero de 2025, seguirá vigente aunque el propio regulador había pedido dejarlo sin efecto tras detectar posibles irregularidades en la investigación.
El juez considera insuficientes los argumentos
El juez Alvin Hellerstein concluyó que el cambio de criterio de la CFTC y los problemas identificados en la tramitación del expediente no proporcionan una base jurídica suficiente para cancelar un acuerdo aceptado voluntariamente por las partes.
La multa ya ha sido abonada íntegramente. La propia CFTC había indicado a Cointelegraph que Gemini no recuperaría el dinero incluso aunque el acuerdo fuese anulado. La resolución, por tanto, mantiene las obligaciones establecidas en el pacto y no abre la puerta a una devolución del importe.
Gemini y el regulador presentaron su petición conjunta el 27 de mayo. La solicitud se apoyaba, entre otros elementos, en una investigación interna de la CFTC que había detectado posibles errores dentro de su división de supervisión y sanciones. El organismo también sostuvo que, a la luz de su política actual, probablemente no habría iniciado o mantenido el caso en los mismos términos.
Entre las incidencias señaladas figuraban el uso de información aportada por un denunciante cuya credibilidad estaba cuestionada, presuntas presiones indebidas y tentativas de impedir que ciertas pruebas se hicieran públicas. Para Hellerstein, sin embargo, Gemini ya conocía algunos de esos problemas cuando aceptó el acuerdo, en enero de 2025 y apenas tres semanas antes del comienzo previsto del juicio. Los documentos adicionales que la empresa recibió después tampoco fueron considerados suficientes para invalidar lo pactado.
El origen de la sanción a Gemini
El expediente estaba relacionado con la información que Gemini había entregado a la CFTC sobre el funcionamiento de su plataforma de negociación de bitcoin (BTC). Según el acuerdo, la empresa no explicó con suficiente claridad varios aspectos relevantes de su subasta.
Entre ellos se encontraba la participación de clientes que operaban con dinero prestado y la existencia de operaciones en las que una misma parte actuaba como compradora y vendedora. Esta práctica, conocida como autocontratación, puede distorsionar la percepción sobre el volumen real de negociación. Además, algunos operadores recibían remuneraciones especiales que, según el acuerdo, no habían sido comunicadas adecuadamente.
La información de volumen facilitada por Gemini tampoco ofrecía una imagen completa de la actividad, al no identificar con claridad qué operaciones estaban vinculadas a esas prácticas. La CFTC consideraba que esos datos eran relevantes para evaluar el funcionamiento de la negociación de bitcoin en la plataforma.
El cambio político no invalida el acuerdo
La defensa de Gemini y la posición del regulador también se apoyaban en el giro de la política estadounidense hacia las criptomonedas durante la presidencia de Donald Trump. La CFTC ha revisado su política sancionadora y afirma que analiza con mayor rigor qué casos debe llevar adelante.
El juez Hellerstein rechazó que ese cambio de orientación bastara para cancelar el acuerdo. En su interpretación, se trata de una modificación política y administrativa, no de un cambio fundamental de la legislación aplicable. Por ello, una nueva línea regulatoria no invalida automáticamente los compromisos jurídicos asumidos con anterioridad.
La decisión mantiene asimismo una prohibición permanente que impide a Gemini realizar declaraciones falsas o engañosas ante la CFTC. El acuerdo incluye también una cláusula que prohíbe a la plataforma negar públicamente los hechos establecidos, aunque el regulador anunció en junio que dejaría de exigir el cumplimiento de este tipo de restricciones.
El intento de reabrir un caso ya cerrado había sido considerado extraordinario incluso dentro del propio sector regulatorio. Timothy Massad, expresidente de la CFTC, declaró a Cointelegraph que el organismo debía explicar con mayor claridad por qué pretendía anular un acuerdo que ya estaba en vigor.











