Bitcoin se mantiene alrededor de los 85.000 dólares pese a un entorno poco favorable para los activos de riesgo. El lunes, las rentabilidades de los bonos estadounidenses volvieron a subir, el petróleo siguió cerca de los 100 dólares por barril y la bolsa de Estados Unidos marcó nuevos máximos históricos.
La resistencia de Bitcoin (BTC) destaca en un mercado en el que varios factores compiten por la atención de los inversores. Las acciones relacionadas con la inteligencia artificial continúan concentrando buena parte del interés, mientras el repunte de los tipos de interés a largo plazo introduce presión adicional sobre la evolución de los mercados.
Bitcoin aguanta pese a la presión del mercado
El avance de las rentabilidades de los bonos suele complicar el comportamiento de los activos considerados más sensibles a las condiciones de liquidez. A esa tensión se suma el precio del petróleo, que permanece cerca de los 100 dólares por barril. Sin embargo, Bitcoin no ha perdido el nivel de los 85.000 dólares y mantiene una trayectoria que algunos analistas interpretan como una posible transición desde un mercado bajista hacia una fase alcista.
Una de las señales que alimentan esa lectura es el comportamiento del precio frente a su media móvil de 50 semanas. Bitcoin lleva varias semanas cerrando por encima de ese indicador, que históricamente ha funcionado como una referencia relevante para distinguir entre etapas bajistas y alcistas del mercado.
La señal, no obstante, está lejos de ofrecer certezas. Se trata de una línea en un gráfico y no de una confirmación definitiva de tendencia. El comportamiento histórico puede aportar indicios sobre la situación actual, pero no elimina la incertidumbre. Con todo, la permanencia del precio por encima de esa media ha aumentado la probabilidad, según la interpretación recogida en la fuente, de que el mercado bajista haya terminado.
La presión sobre los bonos también alcanza a Europa
El repunte de las rentabilidades no es un fenómeno limitado a Estados Unidos. En Europa, los tipos a largo plazo también han subido con fuerza y las diferencias entre países se han ampliado. Francia aparece especialmente presionada, en un contexto que empieza a recordar a la crisis de deuda europea de 2011 y 2012.
El Banco Central Europeo cuenta ahora con más herramientas para contener posibles turbulencias en el mercado de bonos, pero su política monetaria empieza a recibir críticas. El banco central mantiene la reducción de su balance, conocida como endurecimiento cuantitativo o QT, mientras deja vencer los bonos soberanos que tiene en cartera sin reinvertir los fondos recuperados.
Ese proceso obliga a los gobiernos a colocar una mayor parte de sus nuevas emisiones entre inversores privados, que exigen rentabilidades cada vez más elevadas. En este contexto, Lorenzo Bini Smaghi, antiguo miembro del Comité Ejecutivo del BCE, defendió en el Financial Times una pausa temporal del QT. Su argumento es que resulta difícil justificar la continuidad de la reducción del balance cuando los tipos a largo plazo ya están subiendo con fuerza y la liquidez del mercado de bonos se está debilitando.
El papel de la liquidez en la evolución de Bitcoin
La evolución del mercado de deuda es relevante para Bitcoin porque un agravamiento de las tensiones podría llevar a los bancos centrales a moderar sus políticas restrictivas o a volver a inyectar liquidez. La fuente no plantea que ese escenario se haya producido ya. Sí señala, en cambio, que el debate sobre una posible pausa del QT apunta a los límites de un endurecimiento monetario cada vez mayor.
Por ahora, Bitcoin conserva los 85.000 dólares mientras la renta variable estadounidense marca récords y los bonos afrontan nuevas presiones. La permanencia sobre la media móvil de 50 semanas ofrece una señal favorable, aunque el mercado todavía debe confirmar si se trata de una recuperación sostenida o de una fase de transición.










