Vitalik Buterin ha pedido cautela ante la posibilidad de que los avances de la inteligencia artificial aceleren nuevos descubrimientos matemáticos capaces de debilitar la criptografía de Bitcoin y Ethereum. El cofundador de Ethereum considera que el riesgo debe tomarse en serio, pero advierte de que una migración apresurada de fondos a nuevos monederos podría provocar más problemas inmediatos que una ruptura criptográfica que, por ahora, no se ha demostrado.
“No recomiendo que nadie se apresure hoy a mover sus fondos a nuevos monederos”, escribió Buterin el 7 de octubre en X. Aun así, aconsejó reducir la exposición cuando resulte práctico y preparar la infraestructura para un escenario en el que los avances matemáticos impulsados por la IA lleguen más deprisa de lo previsto.
La preocupación gira en torno a las curvas elípticas y las redes
El debate cobró fuerza después de que Justin Drake, investigador de Ethereum, pidiera al sector que comenzara a prepararse para un modo de máxima protección. Entre sus propuestas figuraba trasladar los activos a direcciones nuevas cuyas claves públicas no hubieran quedado expuestas en la cadena de bloques.
Drake planteó que los progresos de la inteligencia artificial podrían acelerar los ataques matemáticos contra la criptografía de curvas elípticas utilizada por Bitcoin y Ethereum. OpenAI publicó el 6 de octubre nuevos resultados matemáticos generados por uno de sus modelos avanzados, incluidos teoremas formalizados en Lean. Sin embargo, la compañía no informó de ningún ataque contra la criptografía de las cadenas de bloques, y ni Buterin ni Drake aportaron pruebas de que ECDSA haya sido vulnerado en la práctica.
La advertencia de Buterin va más allá de esa preocupación inmediata. También señaló a la criptografía basada en redes, que incluye ML-DSA, como un área en la que los avances de la IA podrían reducir los márgenes de seguridad asumidos durante los próximos dos años.
El asunto resulta especialmente delicado porque estos sistemas se encuentran entre las principales alternativas para sustituir a la criptografía vulnerable ante ordenadores cuánticos suficientemente potentes. El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos estandarizó ML-DSA en 2024 como algoritmo de firma digital poscuántico. La hipótesis de Buterin es que las estructuras matemáticas en las que se apoyan estos sistemas podrían esconder debilidades que todavía no han sido descubiertas.
Ethereum prioriza diseños con menos estructura matemática
Buterin comparó el posible impacto de la IA con la evolución de la factorización de enteros. Técnicas como la criba general del cuerpo de números redujeron de forma significativa el trabajo necesario para atacar RSA frente a los métodos más simples, lo que obligó a utilizar claves mucho mayores. A su juicio, la inteligencia artificial podría concentrar en dos años avances matemáticos equivalentes a décadas de investigación y encontrar mejoras comparables contra las curvas elípticas o los problemas basados en redes.
Esta posibilidad ayuda a explicar el giro de Ethereum hacia diseños criptográficos sustentados principalmente en funciones hash. Según Buterin, la hoja de ruta “ligera” de la red se ha orientado durante el último año hacia sistemas basados únicamente en hashes, con menor dependencia de firmas como ML-DSA y Falcon y de compromisos basados en redes dentro de las pruebas de conocimiento cero.
Las firmas basadas en hashes, entre ellas WOTS y SPHINCS, tienen un papel más relevante en esa estrategia porque dependen menos de estructuras matemáticas complejas. Las funciones hash no eliminan todos los riesgos, pero exponen menos relaciones aprovechables por un atacante. En cambio, las curvas elípticas y los sistemas basados en redes descansan sobre propiedades y problemas cuya resistencia práctica podría cambiar si aparecieran métodos de ataque más eficientes.
Buterin desaconseja una migración precipitada
Para los usuarios, la protección más inmediata puede consistir en mantener los fondos, cuando sea posible, en direcciones que nunca hayan firmado una transacción. En esos casos, la clave pública permanece oculta tras el hash de la dirección. Una vez que la cuenta envía una transacción, la clave pública queda visible en la cadena.
Los operadores de sistemas multifirma también podrían limitar la exposición reuniendo las firmas fuera de la cadena y rotando las claves de los firmantes después de cada operación. De ese modo, una clave expuesta tendría menos tiempo de utilidad si la seguridad de ECDSA se deteriorase.
Pero Buterin insistió en que estas medidas no equivalen a una orden de migración urgente. Afirmó que personalmente ha perdido más dinero por migraciones fallidas que por ataques. El reto para los proveedores de monederos, custodios y desarrolladores no consiste solo en cambiar claves, sino en prepararse para una evolución más rápida de los riesgos criptográficos sin introducir fallos operativos durante las actualizaciones.











