La Commodity Futures Trading Commission (CFTC) ha actualizado este 24 de septiembre su guía sobre activos digitales y tecnología blockchain para aclarar dos cuestiones con impacto directo en los mercados de derivados de Estados Unidos: cuándo pueden las firmas reguladas invertir fondos de clientes en activos tokenizados y bajo qué condiciones pueden utilizar una cadena de bloques para conservar registros regulatorios.
Activos tokenizados con los mismos derechos que el instrumento original
La agencia señala que las entidades bajo su supervisión pueden invertir fondos de clientes en la versión tokenizada de un activo que ya esté considerado una inversión permitida. La autorización está condicionada a que el token proporcione al titular derechos legales y económicos iguales o funcionalmente equivalentes a los del activo tradicional.
También debe garantizarse una custodia adecuada. La CFTC subraya así que no toda representación digital que replique el precio de un activo ofrece necesariamente el mismo tratamiento jurídico o económico. La tokenización, por sí sola, no convierte un instrumento en admisible para una entidad regulada.
La actualización amplía el marco que la agencia había planteado en diciembre de 2025 con su Staff Letter 25-39. Aquel documento abordaba el uso de activos tokenizados como garantía en operaciones de futuros y swaps, con referencias a aspectos como la liquidez, la calidad crediticia, la exigibilidad legal, la custodia, el control, la valoración y la gestión de riesgos. La nueva guía se centra específicamente en la inversión de fondos de clientes.
La blockchain podrá formar parte del registro regulatorio
El segundo cambio afecta a la infraestructura tecnológica. El personal de la CFTC no objetaría el uso de blockchain o de tecnología de registros distribuidos para crear y mantener registros en cadena destinados a cumplir las obligaciones de conservación de información previstas en las normas de la agencia.
En la práctica, una entidad regulada podría utilizar un registro distribuido para demostrar, conservar y recuperar determinados datos exigidos por la normativa. Eso no supone una autorización general para trasladar cualquier archivo regulatorio a cualquier red. La cuestión central será si el sistema garantiza la integridad, disponibilidad, conservación y recuperación de la información.
La guía distingue además entre redes privadas y públicas. En una red privada, las entidades podrían no tener que conservar una copia adicional fuera de la cadena, dependiendo de las condiciones aplicables. En las redes públicas y permissionless, en cambio, deberán disponer de sistemas y controles que permitan conservar y producir los registros incluso ante una emergencia o una interrupción del servicio.
La descentralización tampoco elimina las responsabilidades de la empresa regulada. Aunque los datos sean accesibles públicamente, la entidad debe poder demostrar que tiene capacidad para acceder a ellos, conservarlos y entregarlos cuando sea necesario.
Más claridad mientras sigue pendiente una ley integral
La decisión llega en un momento de creciente interés por la tokenización de activos financieros en Estados Unidos. La CFTC está aplicando sus competencias y normas existentes para precisar cómo pueden integrarse los activos digitales y la infraestructura blockchain en operaciones tradicionales, sin crear necesariamente una nueva categoría financiera.
La actuación forma parte de una serie de iniciativas. En marzo de 2026, la agencia publicó una primera ronda de preguntas frecuentes sobre criptoactivos y tecnología blockchain, apoyada también en la guía de diciembre sobre garantías tokenizadas. El presidente de la CFTC, Michael S. Selig, afirmó que valoraba la actualización como parte de los esfuerzos para aportar mayor claridad regulatoria a la industria.
El movimiento se produce después de que el Senado no lograra avanzar el CLARITY Act. El 15 de septiembre, el proyecto obtuvo 50 votos frente a 49 y no alcanzó los 60 necesarios para continuar su tramitación. La iniciativa pretendía establecer un marco más amplio para los activos digitales y delimitar las competencias de la SEC y la CFTC.
La guía ofrece respuestas concretas mientras esa legislación permanece pendiente, pero no sustituye un marco legal integral. Para las empresas reguladas, el mensaje es que la tokenización puede cambiar la infraestructura de una operación —incluido su registro—, pero no elimina las obligaciones de custodia, control, segregación, gestión de riesgos y conservación de información.










