Sam Bankman-Fried ha recurrido ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos su condena por el colapso de FTX y la confiscación de 11.000 millones de dólares, según CNN. El exconsejero delegado de la plataforma busca que se revise el proceso que terminó con una pena de 25 años de prisión y cuestiona también el alcance de la sanción económica.
La defensa pide revisar el juicio
Los abogados de Bankman-Fried sostienen que durante el juicio no se permitió presentar de manera suficiente determinadas pruebas sobre la situación financiera de FTX y de Alameda Research, su firma hermana. Según la defensa, esos elementos podrían haber demostrado que ambas compañías disponían finalmente de activos suficientes para devolver el dinero a los clientes.
La cuestión es relevante para determinar el perjuicio económico atribuido al caso. Bankman-Fried fue declarado culpable en 2023 de siete cargos relacionados con fraude, conspiración y blanqueo de capitales. Posteriormente recibió una condena de 25 años de prisión.
Un tribunal federal de apelaciones ya rechazó el argumento de la defensa y confirmó la condena. El recurso presentado ahora ante el Supremo representa el siguiente intento de reabrir el caso, aunque todavía no está claro si el alto tribunal aceptará examinarlo. Solo una parte reducida de las solicitudes que recibe llega a esta fase.
La disputa por los 11.000 millones de dólares
El recurso también impugna la confiscación de 11.000 millones de dólares. Los abogados del antiguo directivo consideran que esa cantidad podría entrar en conflicto con la prohibición constitucional de imponer multas excesivas.
La batalla, por tanto, no se limita a la pena de prisión. Bankman-Fried intenta cuestionar tanto la base de su condena como la factura económica que se le reclama. La decisión del Tribunal Supremo sobre si acepta o no el caso determinará si estos argumentos llegan a ser examinados por los jueces.
El colapso de FTX y la recuperación para los acreedores
FTX llegó a ser una de las mayores plataformas de criptomonedas del mundo. Sus usuarios podían comprar, vender y custodiar Bitcoin (BTC) y otros criptoactivos. Bankman-Fried fundó la compañía y se convirtió en uno de los rostros más conocidos de la industria.
La plataforma se hundió abruptamente en noviembre de 2022, cuando los clientes intentaron retirar sus fondos de forma masiva. FTX no disponía de miles de millones de dólares para atender esas solicitudes. Después se conoció que grandes cantidades de dinero de los clientes habían sido utilizadas a través de Alameda Research para operaciones de trading, inversiones y otros gastos.
Desde la quiebra, FTX trabaja para recuperar la mayor cantidad posible de fondos destinados a antiguos clientes y otros acreedores. Desde comienzos de 2025 ya se han distribuido casi 10.000 millones de dólares.
Casi cuatro años después de la caída de la plataforma, el caso vuelve a escalar hasta la máxima instancia judicial estadounidense. Su eventual intervención podría afectar a la condena de Bankman-Fried y a la confiscación, pero por ahora el Supremo solo debe decidir si acepta estudiar el recurso.












